Síndrome de Werner

Introducción

En lo que se refiere al padecimiento de afecciones a nivel genético, puede considerarse una repercusión directa a la calidad de vida del paciente. Las enfermedades que afectan directamente los genes, no tienen cura, por lo que la persona tiene que convivir con esta siempre. La ciencia se ha encargado de ofrecer tratamientos que disminuyen los síntomas, pudiendo llevar una vida relativamente normal.

El síndrome de Werner es un padecimiento no muy común, de carácter hereditario; se destaca un envejecimiento prematuro, cuya aparición se da en las personas a temprana edad. Los afectados presentan cataratas en ambos ojos, encanecimiento temprano, talla baja, calvicie creciente, arrugas pronunciadas además de otros trastornos vinculados a la edad.

Es importante tener en cuenta que, es considerada como una rara patología de carácter hereditario, autosómica recesiva, que hace que el paciente presente un envejecimiento temprano, con proyección sobre distintos órganos y sistemas corporales. Japón es el país donde se registran más casos de esta patología, se estima que existan alrededor de 1.400 casos. En los Estados Unidos la relación de casos es 1 por 1.000.000 de habitantes.

Los estudios clínicos registran prematuro envejecimiento, observable en la cara donde la nariz le confiere un aspecto de pájaro, pronto encanecimiento y gradual calvicie, cabello delgado y quebradizo, ocurre pérdida de las cejas y pestañas, desgaste de la piel, la cual se muestra brillante y tensa, aparición de úlceras dolorosas en extremidades inferiores, con riesgo de gangrena, trastornos en la estructura de las uñas, hiperqueratosis o engrosamiento de la piel, depósito de sales de calcio en la piel o zonas subcutáneas. El sistema músculo-esquelético muestra estatura baja y extremidades delgadas, se observa atrofia de los músculos, osteoporosis y anquilosis.

A nivel endocrinológico y metabólico las personas afectadas con el síndrome de Werner presentan a muy temprana edad diabetes mellitus, arterioesclerosis, ateroesclerosis, hipogonadismo, intolerancia a la glucosa, calcificación de tejidos blandos, pene y testigo atrofiado, disminución de masa muscular. Frecuencia en la aparición de osteosarcomas. Los pacientes no llegan a superar los 50 años. La muerte acaece por enfermedades cardiovasculares.

Resulta ser una enfermedad rara que se manifiesta en grupos con elevado índice de consanguinidad. Los pacientes se ven afectados por meningiomas benignos, entre los malignos más frecuentes está el carcinoma de tiroides, sarcoma de células sinoviales. Pacientes afectados por el síndrome de Werner presentan una apariencia normal hasta los veinte años, a partir de ese momento comienzan a aparecer características fenotípicas y patológicas relacionadas con el envejecimiento.

Historia

Carl Wilhelm Otto Werner, un especialista en oftalmología, en 1904 describió el síndrome de Werner (SW) también llamado síndrome de progeria del adulto; este nombre fue expuesto en su tesis doctoral sobre “Cataratas asociadas a esclerodermia”, a partir del estudio, realizó una descripción de los casos de dos hermanos y dos hermanas, quienes tenían edades entre 31 y 40 años de edad que  presentaban signos de senilidad prematura con lesiones esclerodérmicas además de catarata juvenil en ambos ojos.

La raíz de esta afección, es a causa del gen WRN/SGS1; forma parte del cromosoma 8 y se encuentra alojado en el brazo corto del mismo. Sobre esos criterios la teoría indica  que el síndrome es producto de la alteración de la proteína de Werner, perteneciente a la familia RecQhelicasa. Fue en Estados Unidos donde aparecieron los primeros reportes sobre el síndrome; lo  realizaron Oppenheimer y Kugel.

En 1945, Thannhauser hace una descripción, diferenciándolo del síndrome de Rothmund-Thomson. Se transmite por herencia en forma autosómica recesiva. Durante la concepción, cada hermano de un individuo que padece SW tiene 25% de probabilidad de ser padecer la anomalía genómica, un 50% de probabilidad llega a ser portador, sin presentar síntoma y un 25% tienen probabilidad de no ser afectados ni ser portadores. Si han sido identificadas las variantes patógenas en la familia son sometidas a pruebas las mujeres embarazadas para descartar los riesgos a futuro.

Diagnóstico

Mediante el diagnóstico clínico se hace un acercamiento a la problemática del enfermo, por lo que el paciente es sometido a estudios microbiológicos para poner en evidencia los procesos de mutación del gen de Werner.

Ante la enfermedad no hay terapéutica posible de curación, solo paliativos ante los diversos síntomas que van apareciendo a lo largo de la enfermedad: tratamiento de la piel ulcerada, medicamentación hipoglucemiantes e hipolipémicas, cirugía visual para atender las cataratas; en cuanto a las neoplasias malignas se aplican las terapias del caso. La esclerodermia es otro de los padecimientos que se pueden presentar, así como la progeria tipo Hutchinson-Gilford. También se han registrado casos con síndrome de Rothmund-Thompson.

Descripción clínica

Los pacientes con el síndrome nacen normales y así siguen durante la infancia. El síndrome aparece realmente a finales de la segunda década de vida y comienzo de la tercera. La causa de la enfermedad se encuentre en el gen WRN/SGS1, que presenta una anomalía, lo que ocasiona inestabilidad genómica; específicamente, el gen se aloja en el cromosoma 8p11-12. Las mutaciones que se presentan, ocurren en el 90% de los casos de síndrome diagnosticados, sin embargo hay un 10% restante atípico.

Dentro del diagnóstico diferencial se busca excluir padecimientos como displasia mandibulo-acral; también hay casos donde los síntomas se confunden con el síndrome de Rothmund-Thomson. Otras similitudes son la lipodistrofia parcial y síndrome Hutchinson-Gilford.

Al detectarse el SW se realiza un estudio familiar con el fin de determinar aquellos miembros que pudieran desarrollar el síndrome y tener información sobre los portadores. Se estima que los descendientes de una persona con SW son portadores; sin embargo no necesariamente se verán afectados, por la baja probabilidad de que logren casarse con un portador, caso probable si hay consanguineidad.

Causas de muerte asociadas al Síndrome de Werner

Las personas que padecen del síndrome de Werner, en su mayoría suelen padecer de cáncer, lo que conlleva fácilmente a la muerte; esto debido a que existe mayor probabilidad de padecerlo en comparación con el resto de la población. Los tumores que aparecen generalmente son los sarcomas en zonas blandas y los osteosarcomas en una proporción que está entre el 25% y el 37% del total de casos, le siguen los melanomas malignos a los que les corresponde el 17%, en menor grado aparecen el carcinoma de mama, los tumores gastrointestinales y las neoplasias hematológicas.

Enfermedades asociadas al Síndrome de Werner

Existe un conjunto de enfermedades asociadas al síndrome de Werner. Estas pueden resultar benignas o malignas. Dentro de las benignas tenemos, los meningiomas benignos, mientras que en el grupo de las malignas podemos mencionar el cáncer de tiroides y el sarcoma de células sinoviales.

Cáncer de Tiroides: cuando hablamos de la glándula tiroides nos referimos a un órgano que se caracteriza por presentar  forma que se asemeja a la de una mariposa; esta se compone por un lóbulo derecho y uno izquierdo, que se unen a través de un istmo angosto. Esta glándula es imperceptible, por lo que cuando se inflama, es fácil detectar alguna anomalía. Se posiciona justo en la zona frontal del cuello, bajo el cartílago tiroideo. Sin embargo, se pueden producir diversos tipos de crecimientos y tumores, resultando la mayoría de ellos benignos; aún así, también se presentan algunos malignos pudiendo extenderse o propagarse a otras partes del cuerpo.

Cuando hablamos de cáncer, se menciona el hecho de que es provocado por un crecimiento descontrolado de las células de los tejidos. En el caso del cáncer de tiroides, su mecanismo de desarrollo es bastante similar, es decir, las células que componen la glándula tiroides, empiezan a producirse de manera descontrolada.

Sarcoma de células sinoviales: este tipo de sarcoma es un cáncer que ataca los tejidos, siendo común ver afectados los tejidos blandos; estos son a menudo los que se encuentran cerca  de las articulaciones o que en muchos casos las revisten. Sin embargo, en algunas ocasiones tiende a desarrollarse tanto a nivel de los riñones como de los pulmones. Su ubicación a menudo no está relacionada con el tejido sinovial como tal.

Es de hacer notar que, aún los investigadores no han descubierto que tipo de célula es la que se desarrolla para producir este padecimiento. Además esta patología es muy rara y se observa con mayor frecuencia en personas jóvenes, menores de 30 años de edad. Su desarrollo está asociado con factores genéticos. Este tipo de tumor representa el 1% del total de los tumores malignos, observándose en 1 a 3 personas por millón.

Meningiomas benignos: un meningioma, es un tumor que crece a nivel de las meninges, que son membranas situadas alrededor del cerebro y la médula espinal; su función va dirigida a proteger estos órganos. Aunque no se trata de un tumor cerebral, es considerado de tal manera debido a que genera presión sobre el cerebro; lo mismo sucede con los nervios y los vasos adyacentes. Es la afección tumoral más común que se produce en la cabeza.

En la mayoría de los casos este tipo de tumor crece de forma lenta, durante largos períodos de tiempo, incluso sin causar ningún tipo de sintomatología. Sin embargo en algunos casos el crecimiento de este tipo de tumor puede provocar daños severos, desencadenando discapacidades. Resulta ser más frecuente en las mujeres, descubriéndose en edades avanzadas, aunque puede iniciarse a cualquier edad.

Manejo y tratamiento

El tratamiento requiere que sea bajo la recomendación de un equipo de especialistas de distintas áreas. Esto se debe a la diversidad de manifestaciones clínicas que presentan las personas enfermas. Aunque no hay cura para el síndrome de Werner, razón por la cual los pacientes habrán de requerir de especialistas en oftalmología para las cirugías de cataratas, dermatólogos para la revisión y atención de los problemas de la piel que vayan apareciendo, así como endocrinólogos para las disfunciones glandulares, cardiólogos para problemas cardiacos, psicólogos para orientar de forma emocional y afectiva tanto al paciente como a su familia, entre otros especialistas.  La recomendación general es que no fumen, realicen a menudo ejercicios y consuman una dieta baja en grasas.

Las células ante el daño genómico reaccionan reconociendo el área afectada y activando la respuesta adecuada que puede ser reparación de la estructura o ceder ante la muerte. En lo referido al SW, cuando ocurren alteraciones cromosómicas individuales, estas pueden ser corregidas; para el caso de la ruptura de la doble cadena se activan procesos recombinatorios homólogos en aquellos extremos del ADN que se han roto.

Una vez que se ha logrado la reparación se produce una inestabilidad genómica y la subsiguiente muerte celular. A los cromosomas eucarioticos los resguardan unas extremidades conocidas como telómeros. Cuando se inicia la división celular, se produce un acortamiento de los extremos, provocando un cese del proceso. De esta manera, la célula inicia su envejecimiento replicativo que anula la capacidad funcional con un impacto muy negativo en el cuerpo humano.

Se han contabilizado más de 60 mutaciones del gen WRN, las cuales en su mayoría se corresponden con la síntesis de una proteína de finalización prematura que tiene dificultad para mantener la localización del núcleo, entrando en un proceso de incapacidad funcional.

Pronóstico

Si bien los pacientes con el síndrome de Werner tienen una esperanza de vida corta, la calidad de vida siempre dependerá de los tratamientos a los que sean sometidos así como de las enfermedades que en la mayoría de los casos se presentan y están relacionadas con la edad, así como de su gravedad.

Ante todo los médicos tratantes se avocan a considerar las complicaciones secundarias potenciales. Debe haber una estricta vigilancia, supervisión así como control para cuidar la vida de estos pacientes.

Medidas preventivas para pacientes con Síndrome de Werner

Una vez que ya la persona ha sido diagnosticada con este padecimiento, debe tomar una serie de medidas que, le permitirán tener una mejor calidad de vida. Dentro de estas medidas podemos mencionar: realizar un control frecuente del control del peso, deben mantener un cuido adecuado sobre la piel evitando heridas. Realiza revisión periódica anual sobre la diabetes mellitus tipo 2, además someterse a perfil lipídico una vez al año, asimismo la revisión física anual es aconsejable para explorar la posibilidad de aparición de algún padecimiento tumoral.

Referencias|

  • James, William; Berger, Timothy; Elston, Dirk (2005). Andrews’ Diseases of the Skin: Clinical Dermatology. (10th ed.). Saunders. ISBN 0-7216-2921-0.
  • Werner syndrome. Genetics Home Reference. Consultado en febrero de 2019.