Síndrome Premenstrual

Síndrome Premenstrual
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Introducción

Una vez que, la mujer alcanza la etapa de la pubertad, su cuerpo sufre una serie de cambios, tanto físicos como hormonales. Estos últimos se hacen más visibles con la presentación u ocurrencia de lo que conocemos como ciclo menstrual, el cual no es más que, un conjunto de cambios que experimenta el cuerpo femenino mensualmente, con la finalidad de iniciar el proceso de preparación para el desarrollo de un posible embarazo.

Cuando no ocurre la fecundación entre el óvulo y el espermatozoide se presenta lo que conocemos como menstruación, la cual consiste en el flujo de sangre normal a través de la vagina que ocurre mensualmente como parte del ciclo mensual de la mujer.

En el momento en que se produce la menstruación, a menudo esta va acompañada de lo que conocemos como Síndrome Premenstrual (SPM); este está constituido por un conjunto de signos y síntomas que, en muchos casos interfieren en el desarrollo normal de la vida familiar, estudiantil, social o laboral de la mujer.

Es importante tener en cuenta que, en muchos casos este tipo de padecimiento se vuelve tan severo que afecta el desenvolvimiento de la mujer, hasta desde el punto de vista laboral.

Ciclo menstrual

El ciclo menstrual no solo es la parte del sangramiento. Este se encuentra dividido en tres fases:

Fase folicular: A partir del momento en que se inicia la menstruación, igualmente comienza esta fase. Su duración varía entre 5 y 12 días. Se caracteriza porque hay un incremento por parte del cerebro en la producción de la hormona folículo estimulante (FSH), responsable de la maduración de los óvulos. Una vez que se produce esto, se incrementa la liberación de estrógeno. Con lo que se inicia la preparación del útero.

Fase ovulatoria: durante esta fase se continúa el incremento de los niveles de estrógeno, favoreciendo así la producción de la hormona luteinizante (LH), la cual es responsable de escoger el óvulo más maduro y liberarlo del ovario, con lo cual se produce la ovulación, el día 14 del ciclo.

Una vez liberado el óvulo, este viaja a través de las trompas de falopio, para así movilizarse hasta el útero. En condiciones normales, el óvulo sobrevive durante 24 horas fuera del ovario y el espermatozoide hasta 5 días dentro del útero. En dado caso de que el óvulo no logre ser fecundado, este se desintegrará.

Fase lútea: se presenta durante los últimos 12 días del ciclo. Durante esta, la producción de progesterona aumenta; esto es el resultado la acción del folículo del óvulo liberado que queda dentro del ovario. En esta etapa también se incrementa la producción de estrógeno, lo cual provoca en muchas mujeres sensibilidad a nivel de los senos, cambios de humor e incluso hinchazón.

Cuando no ocurre la fecundación además de desintegrarse el óvulo, también se produce la contracción del folículo dentro del ovario, se inicia una disminución de las hormonas estrógeno y progesterona. En el momento en que estos niveles bajan, el revestimiento del útero, mejor conocido como  endometrio, empieza a desprenderse. De esta manera, se inicia la menstruación, dando a lugar a un nuevo ciclo menstrual.

Epidemiología del Síndrome Premenstrual

Este síndrome se presenta de forma negativa entre un 30 y 80% de mujeres en edad fértil, es decir, en 3 de cada 10 mujeres. Este padecimiento en la mayoría de los casos es más leve durante la adolescencia y más fuerte hacia la etapa de menopausia, siendo más frecuente después de los 30 años de edad. Es de hacer notar que en los últimos años se ha notado una inversión de esta tendencia observándose que las adolescentes sufren SPM similar al de las mujeres adultas.

Duración del Síndrome Premenstrual

El síndrome premenstrual suele estar más presente durante la fase de ovulación y la fase lútea; es decir, entre el día 14 y 28 del ciclo. Una vez que hace aparición la menstruación, la sintomatología desaparece. Es importante tener en cuenta que, la duración de este síndrome varía de mujer a mujer, pudiendo durar uno o dos días, mientras que en otros casos puede prolongarse hasta los primeros tres días de la menstruación.

Diagnóstico del Síndrome Premenstrual

A pesar de que es un padecimiento que se presenta cada mes, actualmente no existen manifestaciones físicas que sean exclusivas de este, por lo que no se han establecido análisis de laboratorio que permitan diagnosticar la presencia de este síndrome. La manera en que se le puede diagnosticar a una paciente esta patología, es gracias a que se ha establecido una sintomatología específica; por lo que si presenta un síntoma que encaje en el perfil, será diagnosticada.

Si la paciente con algunos de los síntomas, decide acudir al médico, lo más probable es que este le recomiende que mensualmente, durante por lo menos dos meses, anote los signos y síntomas que experimenta previos a la menstruación, así como el día que estos desaparecen, esto con la finalidad de establecer el patrón de comportamiento del cuerpo en ese período.

Un detalle a tomar en cuenta, es que existen otros padecimientos que tienen similitud en algunos síntomas con el SPM, entre los cuales se encuentra: problemas de la tiroides, síndrome de fatiga crónico, depresión o ataques de ansiedad. En este caso, será necesario que el especialista indique que pruebas realizar para descartar patologías y dar con el diagnóstico exacto.

El diagnóstico a menudo se hace evaluando la descripción de los síntomas que realiza la paciente y dependiendo de la intensidad y duración de los síntomas. Este puedo clasificarse como leve, moderado o severo, siendo este último el que se vuelve incapacitante.

Causa del Síndrome Premenstrual

En la actualidad, no se conoce realmente cuales son las causas que originan este síndrome. Sin embargo, se conocen algunas posibles hipótesis que permiten explicarlo. Hay teorías que señalan que el origen de este síndrome es a causa de un desequilibrio que afecta a los estrógenos y la progesterona, aumentando los primeros. Este desequilibrio, genera retención de agua y sodio, lo cual se traduce en un aumento de peso y edema generalizado.

Otra de las posibles causas se basa en que el organismo actúa de manera inadecuada por efecto de una alteración de los neurotransmisores neuronales; tan es el caso de las beta endorfinas. También son señalados como causantes de este padecimiento la deficiencia en el consumo de vitamina B6, la hipoglucemia así como niveles bajos de calcio o magnesio. Sin embargo, lo más probable es que este síndrome pueda deberse a una combinación de factores, los cuales describiremos a continuación:

Cambios hormonales frecuentes: a medida que se van presentando variaciones en los niveles hormonales, esto va incidiendo en la manera en que se presentan cada uno de los síntomas y signos del SPM. Así mismo, se destaca el hecho de que estos llegan a desaparecer cuando ocurre un embarazo o se llega a la menopausia.

Cambios químicos a nivel cerebral:Cuando se presentan cambios a nivel de los neurotransmisores, esto puede fomentar la aparición de los síntomas del SPM. Si se da una baja en la cantidad de serotonina en el organismo, esto se considera un factor causante de depresión durante la etapa premenstrual.

Síntomas del Síndrome Premenstrual

El Síndrome Premenstrual, consiste en un conjunto de cambios tanto a nivel emocional como físico, que suelen presentarse con antelación a la aparición de la menstruación, e incluso pueden prolongarse hasta los primeros dos días de esta. En la mayoría de los casos estos síntomas resultan tolerables. Dependiendo de la persona, esto puede ir más allá de sensaciones de tensión o de depresión.

La mayoría de las mujeres con frecuencia sienten cierta incomodidad que resulta leve antes de su menstruación; sin embargo cuando esta incomodidad se hace más severa, podemos pensar que estamos en presencia del Síndrome Premenstrual. Son muchos los signos y síntomas que a menudo constituyen este padecimiento. Aun así, existe un grupo de estos que se presentan en la mayoría de las mujeres que lo padecen. Se encuentran ciertos signos y síntomas que resultan más comunes: dolor físico en la zona del vientre, constante ansiedad, depresión, cambios de humor, irritabilidad, variaciones en el apetito, insomnio, cambios en la libido.

Otros de los síntomas son: dolor articular y muscular, malestar en la cabeza, retención de líquidos que provoca un aumento de peso, inflamación a nivel del abdomen, acné, cambios en las funciones intestinales, cansancio, ritmo cardíaco acelerado, sensibilidad e hinchazón a nivel de los senos.

Trastorno disfórico premenstrual

En lo que respecta al trastorno disfórico premenstrual, se ha caracterizado por la presencia de síntomas del síndrome premenstrual en mayor magnitud. No se considera muy frecuente. Aun así, es de hacer notar que la gravedad en que se presente el SPM, dependerá de la mujer. En este padecimiento, al igual que el síndrome premenstrual regular, los síntomas desaparecen una vez que se inicia un nuevo ciclo menstrual.

Para este caso, los síntomas que se pueden presenciar son: depresión acentuada, fuertes ataques de ansiedad,  estados de ánimos inestables. Mientras más grave el padecimiento, puede llegar a aparecer sentimiento de suicidio.

Este se diferencia del síndrome premenstrual porque los síntomas son tan fuertes que afectan negativamente el desenvolvimiento normal de la mujer que lo padece.

Factores de riesgo de este padecimiento

Este padecimiento se presenta principalmente en mujeres que tienen antecedentes familiares o personales asociados con: desórdenes a nivel del estado de ánimo, depresión post-parto o cualquier otro tipo de depresión.

Tratamiento recomendado para la resolución del Síndrome Premenstrual

Es importante tener en cuenta que, cambios en el estilo de vida de muchas mujeres, han generado alivio en los síntomas experimentados por estas previos a la menstruación; sin embargo hay síntomas que en muchas ocasiones requieren de medicamentos para su alivio. La eficacia de los medicamentos para aliviar este síndrome varía de una mujer a otra. A continuación describiremos algunos de los medicamentos que se recetan con frecuencia para aliviar este síndrome:

Antidepresivos:El uso y recomendación de estos medicamentos, a menudo van dirigidos a la disminución de los constantes cambios de ánimo en la mujer durante el padecimiento.

Medicamentos antiinflamatorios no esteroides: ante la presencia decólicos o molestias en los senos, se hace uso de estos medicamentos para aliviar los malestares. Como recomendación, se indica la toma antes del inicio de la menstruación, o el primer día de esta.

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Diuréticos:es recomendable su consumo en los casos donde la paciente sigue presentando aumento de peso, inflamación e hinchazón, a pesar de utilizar métodos como rutinas de ejercicio, o disminuir el consumo de sal.

Anticonceptivos hormonales: una de las características de este tipo de medicamentos, es que evitar que se produzca la ovulación, con lo cual disminuyen o alivian los síntomas que aparecen con el síndrome premenstrual.

Terapias alternativas para la prevención de este síndrome

Este tipo de terapias, cada vez son más frecuentes, ya que muchas mujeres antes de decidirse por la medicina corriente, buscan agotar la mayoría de las opciones con la finalidad de tratar este síndrome. Existen un conjunto de medidas que se pueden ejecutar para aliviar este padecimiento como son:

Dieta adecuada y sana, la cual debe contar con abundantes frutas y verduras, así como bajar los niveles de sal y evitar el consumo excesivo de agua para que no se presente la retención de líquido.

Beber té, principalmente de manzanilla ya que este debido a sus propiedades analgésicas y emolientes, favorece el descanso y la relajación.

Disminuir el consumo de azúcar, cafeína y el alcohol (acentúa la depresión), ya que estos actúan como irritantes aumentando la sensación de pesadez.

Se recomienda el consumo de complejos vitamínicos, ya que actúan como refuerzos para nuestro cuerpo, disminuyendo la fatiga.

Realizar pequeñas jornadas de ejercicio, ya que este nos proporciona una sensación de bienestar, reduciendo la tensión psíquica. El ejercicio debe ser suave y cómodo.

Acupuntura: se trata de una técnica china milenaria que, consiste en insertar agujas de acero inoxidable esterilizadas en la piel, en determinados puntos del cuerpo.

Es importante evitar las situaciones de estrés, ya sea familiar o laboral, sobre todo en los días previos a la menstruación, para ello es importante practicar algún método de relajación, yoga, meditación o ejercicios de respiración.

Referencias:

  1. Síndrome premenstrual. Wikipedia. Consultado en marzo de 2019.
  2. Premenstrual Syndrome: Causes, Symptoms, and Treatments. Healthline. Consultado en marzo de 2019.