Síndrome de Pontius

Síndrome de Pontius
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Introducción

A menudo los seres humanos nos vemos enfrentados a situaciones de peligro, con lo cual desarrollamos la necesidad de supervivencia. Generalmente, se producen tres tipos de respuestas ante estos eventos: cuerpo inmovilizado, huir o luchar.Estas reacciones son fomentadas por la adrenalina; esta no es más que una hormona y al mismo tiempo un neurotransmisor que actúa incrementando la frecuencia cardíaca, lo cual influye en la contracción de los vasos sanguíneos, que conlleva a la dilatando las vías aéreas. De esta manera, la el sistema nervioso simpático influye en las reacciones de  huir o atacar.

Sin embargo, la producción de adrenalina, no se limita únicamente a estas situaciones; en estos casos, se consideran eventualidades comunes  en la vida de las personas. Pero existen casos, en que debido a ciertos padecimientos, se produce esta hormona en cantidades mayores. Una de las patologías que cursa este cuadro clínico, es el que conocemos como Síndrome de Pontius. Este se presenta como un desarrollo anormal de dos pares craneales que juegan un papel importante; así como la presencia de algunas alteraciones neurológicas que guardan una estrecha relación con la misma, los cuales actúan incrementando la producción de adrenalina, razón por la cual sienten la necesidad de liberarla.

Es de hacer notar que, esta patología afecta principalmente la percepción del peligro, que tiene quien lo padece a situaciones de riesgo. Este síndrome se caracteriza por ser excepcional raro. Además, este síndrome afecta otros puntos del sistema nervioso central, encargados de controlar otras sensaciones y funciones.

Historia del síndrome de Pontius

Para el año 1820 el psicólogo Charles Pontius, descubrió la presencia de un conjunto de heridas en algunos de sus pacientes, las cuales eran producto de la animosidad que estos presentaban ante actividades peligrosas. Esta observación lo llevó a indagar en sus historias clínicas, donde encontró que estos regularmente realizaban actividades sumamente peligrosas sin ningún temor. Posteriormente,el psicólogo Pontius, le cedió sus estudios sobre el tema al Dr. William J. Handman, quien encontró la razón por la cual estos pacientes se comportaban de esta manera y concluyó que esto era debido a una anomalía en el sistema nervioso.

¿Es considerado el síndrome de Pontius un síndrome?

Es importante tener en cuenta que, esta patología en la actualidad no es considerada por la comunidad científica así como por los médicos como un padecimiento o condición médica, lo cual ha provocado que, un grupo de padres, con hijos que presentan este padecimiento se mantienen en pie de lucha para que sea reconocida y tratada.

Desde el año 2008 un conjunto de padres afectados decidieron organizarse y crear una fundación denominada AMHAR (Agrupación de Madres con Hijos Adictos al Riesgo), con la cual, además de luchar por el reconocimiento de esta patología cuentan con un grupo de profesionales que a menudo los orientan sobre cómo actuar ante los problemas que esta patología genera.

Fisiopatología del síndrome de Pontius

Este síndrome se produce por un incremento descontrolado de los niveles de adrenalina. Esta anomalía es provocada por un elevado nivel de desarrollo de dos de los nervios craneales. Los nervios afectados son los responsables de controlar lo que conocemos como el lado motor; o cuya función es muchas veces la de regular nuestras alteraciones. Además, estos dos nervios actúan de forma simultánea, con lo cual la producción de adrenalina se incrementa de forma notable.

Al actuar simultáneamente ambos nervios, además de la producción de adrenalina se ven afectados otros puntos del sistema nervioso central, responsables del control y ejecución de las emociones y sensaciones.

Adrenalina

La adrenalina es una hormona que se libera cuando estamos ante situaciones de peligro, con lo cual nos permite defendernos de estas situaciones. Esta es producida por las glándulas suprarrenales.Esta hormona, también recibe el nombre de epinefrina, y se trata de una sustancia presente en el cuerpo humano que tiene como función principal la regulación de diversos procesos y funciones del organismo. Es considerada como un neurotransmisor.

Cuando esta cumple la función de hormona se transporta a través del torrente sanguíneo, con la finalidad de alcanzar todos los tejidos del cuerpo.

Usos médicos de la adrenalina

En el año 1904, esta hormona fue sintetizada en un laboratorio por primera vez. Gracias a este hecho, se logró adaptar para usos médicos, siendo considerada como alternativa para ciertos tratamientos; generalmente, se ha utilizado en situaciones en las que la vida del paciente corre peligro. Pacientes que presentan alergias de gravedad, suelen ser tratados con adrenalina. Además, es útil en paros cardiorrespiratorios, o si se presentan arritmias severas. Los usos a nivel del sistema cardiovascular se han recomendado debido  a que la hormona es capaz de estimular el corazón; como se resultado, se provoca un incremento del ritmo cardíaco.

Es posible combinar la epinefrina con anestésicos locales. La lidocaína es mayormente usada en estos casos. Todo es posible ya que actúa provocando la contracción de los vasos sanguíneos que se encuentran en la zona, con lo cual potencia el efecto de duración de la anestesia.

Deportes extremos Vs síndrome de Pontius

La práctica de actividades de alto riesgo, conlleva un estímulo de la producción de adrenalina. Las personas que practican deportes extremos, disfrutan de esta experiencia, ya que le trasmite emociones más fuertes. Es importante tener en cuenta que, se debe diferenciar entre los individuos que practican este tipo de deportes y los que padecen el síndrome de Pontius. En el caso de los primeros están conscientes del peligro al que se someten, razón por la cual toman medidas que les permiten preservar su seguridad; mientras que, los que padecen el síndrome de Pontius,realizan sus actividades sin tener en cuenta el peligro al que estas conllevan, exponiendo su vida sin tomar en cuenta el riesgo que implica en su bienestar.

Efectos de la adrenalina en el organismo

En lo que respecta a la presencia de la adrenalina, cuando esta hormona es liberada en nuestro organismo en las dosis correctas, sus efectos resultan positivos. Es por esta razón que se incluye en la realización de actividades deportivas. Dentro de las funciones más comunes ejecutadas por esta hormona son:

Incrementa el ritmo cardíaco: Al presenciarse un aumento del ritmo cardíaco, favorece el transporte de oxígeno hacia los músculos. De esta manera, permite que estos trabajen en mejores condiciones.

Actúa en la descomposición del glucógeno: el glucógeno es una sustancia que sirve como energía de reserva en los casos que el organismo realiza algún esfuerzo extra. Con la presencia de adrenalina, favorece la descomposición de esta sustancia.

Aumenta la capacidad del sistema respiratorio: influye en la rápida relajación de los bronquios, de tal manera que el flujo de aire es mayor.

Ritmo de respiración acelerado: este efecto a menudo, va dirigido al transporte de oxígeno a través de la sangre, lográndose en mayores cantidades y favorece la expulsión de dióxido de carbono.

Dilatación de las pupilas: La adrenalina provoca una mayor recepción de luz, lo cual permite que la capacidad visual mejore de manera momentánea. A su vez, los estímulos en esta zona se reciben una forma más rápida.

Expande los vasos sanguíneos: logra que el flujo de sangre hacia órganos vitales sea mayor. Se provoca un ensanchamiento de los vasos periféricos, caracterizados por ser finos. Este efecto permite que no se provoquen roturas, y a su vez aumente la presión arterial.

Neurotransmisor: influye positivamente en la transmisión de información entre las células que componen el sistema nervioso.

Provoca placer: la adrenalina juega un papel importante en ciertas reacciones químicas del organismo. Las sensaciones que resultan de este efecto suelen ser muy parecidas a la de un orgasmo.

Combate la depresión: con la liberación de esta hormona se favorece la liberación dopamina, razón por la cual mejora el bienestar mental.

Peligros del exceso de adrenalina

Aunque muchos consideran que la adrenalina ofrece efectos positivos, en gran parte pueden obtenerse resultados de gravedad. Se sabe que esta hormona es producida por el propio organismo, pero en altas cantidades, resulta bastante perjudicial.

Cuando se produce en exceso, uno de los efectos que se provoca es constante estrés. A su vez, aumentan los dolores de cabeza, y suelen presentarse con mucha intensidad. La persona puede padecer ataques de ansiedad de manera recurrente. Otros de los síntomas más comunes, incluyen imposibilidad para conciliar el sueño, náuseas y mareos, irritabilidad y problemas de visión temporales. Si los valores de la glicemia permanecen altos, hay grandes posibilidades de que se padezcan problemas cardíacos de gravedad.

Formas de adicción a la adrenalina

Existen muchas maneras en que se crea una adicción a la adrenalina. Cada una de estas varía acorde a la persona, y a la dosis en que satisface su necesidad de la hormona. La constante búsqueda de adrenalina es una reacción del cerebro que provoca la sensación de ir más allá de los límites que pueden poner en riesgo la vida de un individuo. La forma más común para aumentar la producción de este neurotransmisor, es practicar deportes extremos. Otros, realizan actos ilícitos, como robas, para producir esa sensación de euforia; también, encontramos personas que rompen las reglas básicas de la sociedad para satisfacer su adicción a la hormona.

Síntomas del síndrome de Pontius

La sintomatología de este síndrome está relacionada a menudo con la adrenalina y las reacciones que tiene el cuerpo ante esta.

Para muchos, estos síntomas no son más que reacciones de una persona normal que busca sensaciones extremas:

Necesidad de adrenalina: este síntoma se refiere a la necesidad que tienen los pacientes de experimentar las sensaciones que aporta la adrenalina. No son capaces de controlar esta necesidad, y consideran que es la única manera de sentirse vivo.

No existe bienestar: existe un malestar general constante. La frustración es permanente. Otros sentimientos que acompañan son la perturbación y el enfado.

Conductas que resultan riesgosas: en estas situaciones la percepción sobre el miedo que tiene el paciente le permiten poner en riesgo tanto su vida como la de las personas que se encuentran a su alrededor.

Dificultad para forjar relaciones sociales: las relaciones del individuo con las demás personas, resultan afectadas debido a que, este en muchas situaciones se encuentra perturbado, enfadado o frustrado, con lo cual se favorece el alejamiento de las personas de su entorno social.

Ámbito laboral afectado: debido a situaciones negativas que manejan la conducta del paciente, se producen situaciones que terminan afectando la actividad laboral de este. Este tipo de situaciones son: absentismo así como bajo rendimiento laboral.

A parte de las consecuencias físicas que puede generar el exceso de adrenalina, existen un conjunto de síntomas que resultan muy similares a los de un ataque de ansiedad, dentro de los que podemos mencionar: náuseas, temblores, insomnio, visión borrosa, entre otros.

Consecuencias provocadas por el síndrome de Pontius

Debido a que el síndrome de Pontius, se caracteriza por un exceso de adrenalina, las consecuencias asociadas a este principalmente van dirigidas a una afectación del sistema nervioso y al corazón. Se presenta hipertensión, que es común en personas adultas. Aumentan los dolores de cabeza, son más intensos y recurrentes; esto llega afectar la capacidad de concentración. En lo que respecta a la temperatura corporal, suele estar elevada.

¿Cuándo acudir al especialista?

Generalmente cuando se presentan situaciones de adicción a alguna sustancia, en este caso a la adrenalina, el individuo lo que busca es satisfacer alguna deficiencia o vacío interno que padece pero del que no está consciente. La liberación de esta hormona en el organismo, solo crea satisfacción momentánea. Sin embargo, esto va provocando una necesidad constante de sentir adrenalina; con el tiempo, conlleva a una dependencia. Una vez que se identifique cada uno de los síntomas, se recomienda que la persona asista lo más pronto posible a un especialista. El médico se encargará de determinar cuál es la solución más adecuada para enfrentar este problema.

Tratamiento para esta patología

Una vez detectado e identificado el padecimiento, es necesario la aplicación de un tratamiento. En primera instancia, no se utiliza ninguna medicación; se recomiendan terapias psicológicas que permitan reducir las sensaciones de estrés o molestar.

En caso de que esto no represente una solución, se buscará controlar la producción de adrenalina. El tratamiento para este caso, es una cirugía enfocada a disminuir la presión en los nervios craneales que influyen en la liberación de este neurotransmisor.

El procedimiento para realizar esta cirugía se centra en una intervención a nivel de los nervios craneales 5.2º y 6º; estos se encuentran afectados debido a que su desarrollo es mayor. La función a la que están destinados es al control de la parte motora que influye en las sensaciones de alteración. Una vez que ha finalizado el proceso, el tamaño de los nervios quedará reducido.

Referencias|

  • Síndrome de Pontius. Wikipedia. Consultado en febrero de 2019.
  • Adrenaline Rush: Everything You Should Know. Heatline. Consultado en febrero de 2019.