Síndrome del intestino irritable

Síndrome del intestino irritable
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Introducción

Todas las partes del cuerpo humano cumplen una función específica, y en este caso, se debe comenzar mencionando un poco de información relacionada con el intestino grueso, porque esta parte del cuerpo se encuentra relacionada con el síndrome del intestino irritable, y por supuesto, al conocer más sobre esta parte, puede ser un poco más sencillo para las personas entender lo relacionado con este síndrome.

Se debe comenzar mencionando que, el intestino grueso es la parte del sistema digestivo que tiene la mayor responsabilidad en la absorción del agua de los residuos alimenticios no digeribles, cabe destacar que, el intestino grueso se trata de la última porción del tubo digestivo.

La válvula ileocecal del íleon (una parte del intestino delgado), se encarga de pasa el material al intestino grueso por el ciego, que es la parte donde comienza el intestino grueso, después, el material pasa por las porciones ascendentes, descendentes, transversas y sigmoideo del colon, hasta finalmente llegar al recto, ya en esta parte, los desechos son expulsados del cuerpo.

El intestino gruesoes un tubo muscular que tiene aproximadamente 1 metro y medio de largo. Además, a pesar de que ya se mencionó brevemente la función general que tiene el intestino grueso, no se puede dejar de puntualizar las partes que conforman esta parte del sistema digestivo, las cuales son: ciego y papila ileal, apéndice vermiforme,Colon ascendente, Colon transverso, Colon descendente y sigmoideo.

Después de la breve introducción mencionada sobre el intestino grueso, se puede comenzar a ampliar la información sobre el síndrome del intestino irritable.

Qué es el síndrome del intestino irritable

Por supuesto que se debe comenzar mencionando la definición de este problema, es decir, qué es el síndrome del intestino irritable, porque tan solo se ha mencionado que el intestino grueso se encuentra relacionado con esta enfermedad, pero, esto realmente no explica de que se trata.

Cuando se habla del síndrome del intestino irritable, mejor conocido como colon irritable, se trata de un trastorno funcional crónico del tubo digestivo, que provoca que la persona afectada manifieste dolor o molestia abdominal, hinchazón abdominal y alteración del hábito intestinal. Se debe mencionar que, aparte de colon irritable, este síndrome anteriormente también era conocido como colon nervios o colon espástico.

El síndrome del intestino irritable se ha logrado clasificar en 4 tipos principales, está clasificación depende de los síntomas más comunes que suelen manifestar los pacientes. La clasificación de este síndrome es la siguiente:

  • Síndrome del intestino irritable-D, cuando el síntoma más común es la diarrea.
  • Síndrome del intestino irritable-E, cuando el síntoma más común es el estreñimiento.
  • Síndrome del intestino irritable-M, cuando la diarrea y el estreñimiento son síntomas frecuentes.
  • Síndrome del intestino irritable-NC, cuando ninguno de los 2 síntomas antes mencionados aparece frecuentemente.

Se debe destacar que este síndrome es considerado como un trastorno digestivo funcional, y no solo se debe destacar eso, también que las terminologías utilizadas para referirse a este problema donde se menciona el colon, en la actualidad se encuentran completamente obsoletas, y a pesar de que como dato historia no está demás mencionarlas, los expertos no aconsejan utilizarlas para referirse a esta enfermedad, porque este problema no solo afecta esta parte del tubo digestivo.

Durante muchos años, las personas solo se les consideraban que tenían esta enfermedad cuando se lograba demostrar una causa orgánica para las molestias que presentaba, mientras que en los otros casos, se decía que las personas tenían un trastorno somatización o hipocondría, por supuesto que esto era un error sumamente grave, y aunque lamentablemente esta creencia aún se encuentra un poco generalizada, en la actualidad se ha logrado demostrar que el síndrome del intestino irritable no se trata de un trastorno psicológico ni tampoco psiquiátrico.

El síndrome del intestino irritable se trata de un problema más frecuente de lo que muchos puedan imaginar, especialmente en las personas jóvenes, y se trata de una de las razones principales en la consulta en la atención primaria de salud y también en las consultas con un especialista en gastroenterología.

Estadísticamente, este síndrome por sí solo representa entre el 10 y el 15% de las razones en la consulta en la atención primaria, mientras que entre el 25 y 30% de las razones de las consultas en gastroenterología.

Se ha logrado determinar que este síndrome afecta de una forma desigual a una gran parte de la población, y esta es una de las razones por las cuales, las estimaciones sobre la incidencia de este problema son muy complicadas de hacer, además, los criterios para el diagnóstico y la pequeña proporción de los pacientes que sufren la enfermedad que no buscan ayuda médica, son también razones por las cuales la estimación de la incidencia no son fáciles de hacer.

Por supuesto, si se han dado a conocer algunas estimaciones generales, algunas de ellas son: en Europa Occidental y Norteamérica, se tiene una cifra estimada de entre un 10 y 15% de la población afectada y en Asia, se tiene una cifra estimada de entre un 5 y 10% de la población afectada por este problema.

Se ha logrado determinar una cifra estimada a nivel mundial, la cual,se encuentra en 25% de la población general afectada por este síndrome. Los países que presentan cifras más bajas reportados de síndrome del intestino irritable son los siguientes: Irán, India, Israel y China. La cifra estimada en los países antes mencionados es bastante baja, incluso en China, la cifra es inferior al 1%.

En el caso de España, la cifra estimada de la prevalencia de esta enfermedad se encuentra en 7.8% de la población general.

La relación mujer/hombre registrada en el mundo occidental es de 2 mujeres afectadas por cada hombre afectado, sin embargo, esta relación no se ha logrado constatar en los países asiáticos.

Históricamente, se conoce el síndrome del intestino irritable desde hace más de 150 años, porque fue descrito por Cumming en el año 1849, y él decía que los intestinos manifiestan una ver estreñimiento, en otra diarrea, y ambos síntomas en la misma persona, sin embargo, no podía explicar porque la enfermedad tenia esos 2 síntomas diferentes.

En el año 1978. Manning fue en el encargado de formular los primeros criterios basados en los síntomas para realizar el diagnóstico de este problema. En el año 1992, se dieron a conocer los criterios de Roma I, en el año 1999, los criterios de Roma II y en el año 2006, los criterios de Roma III, los cuales, fueron elaborados por diferentes comités de expertos que se reunieron de forma periódica en Italia.

Teniendo en cuenta estos criterios, se ha buscado fomentar su aplicación para realizar un diagnóstico más acertado, y por fortuna, se ha logrado que la mayoría de los profesionales los utilicen desde hace algunos años, aunque, también se desarrollaron con la intensión de seleccionar pacientes para incluirlos en diferentes estudios de investigación.

Una revisión sistemática del año 2012, menciona que tan solo pocos estudios han logrado validar los criterios de Roma I ni los de Roma II, en el caso de los criterios de Roma III, se menciona que ningún estudio los ha logrado validar.

En el año 2009, se realizó una declaración de consenso por parte de expertos en el tema que pertenecen al Colegio Americano de Gastroenterología, en esta declaración se estableció que ningún criterio que se encontrara basada en los síntomas tenía suficiente precisión para diagnosticar el síndrome del intestino irritable.

En la actualidad, todavía no se han logrado desarrollar y validar criterios para el diagnóstico de este síndrome basados en la sintomatología que manifiestan los pacientes, ya que, si no se realizan endoscopias, se podría perder la localización de causas orgánicas subyacentes.

Síntomas del síndrome del intestino irritable

Los síntomas del síndrome del intestino irritable pueden variar dependido del caso específico del paciente, sin embargo, se pueden mencionar alguno de los síntomas más frecuentes, los cuales son los siguientes:

  • Dolor abdominal, hinchazón y cólicos, estos síntomas se suelen aliviar de forma parcial o total una vez se logran evacuar los intestinos.
  • Diarrea o estreñimiento, en algunos casos, el paciente presenta episodios alternados entre diarrea y estreñimiento.
  • Exceso de gases.
  • Mucosidad en las heces.

La gravedad de los síntomas es muy variable, en algunos casos, los síntomas de los pacientes pueden ser bastante graves, y en otros casos, pueden mejorar o hasta incluso, desparecer por completo.

Es importante consultar con un médico especialistas, si una persona nota algún cambio persistente en los hábitos intestinales regulares, o bien, si identifica cualquiera de los síntomas antes mencionados.

Existen algunos signos o síntomas más graves, los cuales, pueden provocar que la persona sospeche que puede estar presentando este síndrome, y no solo eso, incluso puede ser un indicio de que la persona tiene una enfermedad mucho más grave, como el cáncer de colon, por esta razón, si una persona identifica alguno de los signos o síntomas no debe dudar en asistir con un médico especialistas, para identificar el problema exacto que presenta, y comenzar a lidiar con él.

Algunos de esos signos y síntomas más graves son los siguientes:

  • Diarrea durante la noche.
  • Sangrado rectal.
  • Vómitos que no tienen una causa aparente.
  • Problemas para tragar.
  • Anemia por falta de hierro.
  • Dolor constante que no es alivia al expulsar gases ni tampoco al evacuar los intestinos.

Causas del síndrome del intestino irritable

La causa exacta del síndrome del intestino irritable sigue siendo desconocida en la actualidad, sin embargo, se conocen algunos factores que pueden contribuir a la aparición de esta enfermedad, dichos factores son los siguientes:

  • Contracciones musculares en el intestino.Las paredes del intestino se encuentran revestidas por capas de músculo, las cuales, se contraen a medida que van trasladando los alimentos por todo el tubo digestivo, cuando se presentan contracciones muy fuertes, que duran más tiempo del normal, puede provocar que se presenten gases, diarrea e hinchazón.

Las contracciones intestinales débiles, pueden provocar que el paso de los alimentos sea más lento, y esto provoca que las heces sean secas y duras.

  • Inflamación intestinal.Algunos de los pacientes que tienen el síndrome del intestino irritable, presentan una cantidad superior de células del sistema inmunitaria en el intestino. Esta respuesta por parte del sistema inmunitario se encuentra asociada con el dolor abdominal y la diarrea.
  • El sistema nervioso.Cuando se presentan anomalías en los nervios que se encuentran en el aparato digestivo, pueden provocar que se presente una molestia mayor a la que normalmente se presenta cuando el abdomen se estira por los gases o las heces.

Las señales que se encuentran mal coordinadas entre el cerebro y el intestino, pueden provocar que el cuerpo tenga una reacción exagerada ante los cambios que normalmente suceden en el proceso digestivo, lo que pueden generar que la persona manifieste dolor, diarrea o estreñimiento.

  • Alteraciones en las bacterias del intestino.La microflora son las bacterias consideras buenas que se encuentran en el intestino, y tienen una participación esencial en el mantenimiento de la salud de la persona.

Según algunas investigaciones, la microflora de las personas que tienen el síndrome de intestino irritable puede variar en comparación con la microflora de las personas que se encuentran sanas.

  • Una grave infección.Es posible que el síndrome del intestino irritable se manifieste después de que la persona haya sufrido un episodio severo de diarrea o gastroenteritis, que suelen manifestarse por bacterias o un virus.

Este síndrome también se puede asociar al exceso de bacterias que se encuentran en el intestino, es decir, a un crecimiento excesivo de bacterias.

Adicionalmente, se conocen una serie de desencadenantes, que pueden provocar la aparición de los síntomas del síndrome del intestino irritable, algunos de estos desencadenantes son los siguientes:

  • Alimentos. El por qué las personas con síndrome del intestino irritable presentan alergia o intolerancia alimentaria todavía no se ha logrado comprender en su totalidad, sin embargo, en casos muy raros, si una persona sufre una verdadera alergia alimentaria pueden desarrollar el síndrome del intestino irritable.

Se han presentado casos en los que, los síntomas de las personas afectadas por el síndrome del intestino irritable, empeoran cuando consumen algunos alimentos y/o bebidas, tales como: productos lácteos, frijoles, frutas cítricas, trigo, gaseosas, entre otros.

  • Hormonas.Previamente se mencionó que las mujeres tienen mayores probabilidades de presentar el síndrome del intestino irritable, esto puede indicar que los cambios hormonales pueden tener relación en la aparición de esta enfermedad, incluso, una cantidad importante de mujeres afectadas, notan que durante sus periodos menstruales o cerca de ellos, los síntomas del síndrome empeoran considerablemente.
  • Estrés.Muchas personas que presentan el síndrome del intestino irritable tienen síntomas que empeoran de forma considerable, o que son más frecuentes, cuando se encuentran bajo mucho estrés, aunque, se debe tener en cuenta que, se ha determinado que el estrés puede provocar que los síntomas del síndrome empeoren, sin embargo, no causa la aparición del mismo.

En este punto, no se pueden dejar de mencionar algunos factores de riesgo que las personas deben tener en cuenta, porque a pesar de que las personas puedan presentar en algún momento, de forma ocasional, síntomas del síndrome del intestino irritable, lo más probable es que de verdad tengan el síntoma si cumplen con algunos de los siguientes factores de riesgo:

  • Jóvenes. Este síndrome suele presentarse en personas que son menores a los 50 años de edad.
  • Antecedentes familiares.si algún familiar sufrió o sufre el síndrome del intestino irritable, existe la posibilidad de que algún descendiente también pueda sufrirlo, porque existe la posibilidad de que los genes influyan en la aparición del síndrome, así como también, los factores que se comparten en el ambiente familiar o también, una combinación entre los genes y el ambiente.
  • Mujeres.Se ha logrado determinar que en los Estados Unidos, este síndrome afecta con mayor frecuencia a las mujeres, y no solo eso, la terapia con estrógeno antes o después de la menopausia, también es un factor de riesgo que se debe considerar.
  • Problema de salud mental.Algunos especialistas, han relacionado la depresión, la ansiedad y otros trastornos mentales con el síndrome del intestino irritable. Los antecedentes del maltrato físico, emocional o sexual, se pueden considerar como factores de riesgo en este caso.

Diagnóstico del síndrome del intestino irritable

Todavía no se ha logrado establecer ninguna prueba definitiva que permita diagnosticar correctamente el síndrome del intestino irritable, sin embargo, los médicos suelen comenzar revisando detalladamente la historia clínica del paciente que llega con los síntomas de esta enfermedad, así como también, realiza una exploración física y algunas pruebas, con el objetivo de descargar algunas otras enfermedades.

En algunos casos, los médicos les recomiendan a los pacientes que se realicen pruebas de intolerancia al gluten.

Una vez el médico puede descartar otras enfermedades, entonces es posible que quiera utilizar alguno de los siguientes criterios para realizar el diagnóstico del síndrome del intestino irritable:

  • Criterios de Roma. En estos criterios, se tiene en cuenta el dolor abdominal, así como también las molestias consecuentes, como mínimo se deben presentar 1 día a la semana en los últimos 3 meses, además, deben estar asociados con algunos de los siguientes factores: el dolor y las molestias se encuentran asociados a la defecación, existe alteración en la frecuencia de defecación o en la consistencia que tienen las heces.
  • Criterios de Manning.En estos criterios, se tiene en cuenta si el dolor del paciente se alivia después de defecto y cuando tiene evacuación intestinal incompleta, además, si presenta mucosidad en las heces y cambios en la consistencia de las heces. Entre más síntomas presente el paciente, mayor será la probabilidad de presentar el síndrome del intestino irritable.
  • Tipos de síndrome del intestino irritable.Para aplicar un tratamiento adecuado, se puede utilizar los 3 tipos de este síndrome que dependen de los síntomas que presente el paciente, es decir, si predomina la diarrea, si predomina el estreñimiento, o si esos 2 síntomas se alternan.

Si el paciente supera los 50 años, se deben tener en cuenta los siguientes síntomas para hacer el diagnóstico:

  • Sangrado rectal.
  • Náuseas o vómitos constantes.
  • Diarrea persistente o que es capaz de despertar al paciente.
  • Anemia que se encuentra relacionada con bajos niveles de hierro.
  • Dolor abdominal, especialmente, cuando este dolor no se alivia por completo cuando el paciente realiza una evacuación intestinal, o cuando se presenta durante la noche.

También se deben considerar algunas pruebas adicionales, entre estas pruebas, los médicos pueden recomendar el análisis de heces, porque este permite detectar si existe la presencia de infecciones o problemas en la absorción de nutrientes.

Entre las pruebas por imágenes que se pueden realizar en estos casos, se pueden mencionar las siguientes:

  • Colonoscopia. Esta prueba consiste en el uso de un tubo flexible pequeño que sirve para examinar la longitud total del colon.
  • Radiografías o tomografía computarizada. Estas pruebas sirven para obtenerimágenes del abdomen y de la pelvis, que ayudan al médico a descartar otras posibles causas de los síntomas que presenta el paciente, estas pruebas on especialmente útiles cuando el paciente presenta dolor abdominal.

Es posible que el médico decida llenar el intestino grueso con un líquido llamado bario, porque este le permitirá ver con mayor claridad cualquier problema en la radiografía.

  • Sigmoidoscopia flexible. Esta prueba sirve para examinar la parte inferior del colon, utilizando un tubo flexible iluminado llamado sigmoidoscopio.

Aparte de las pruebas de imágenes, se pueden utilizar análisis de laboratorio en el diagnóstico del síndrome del intestino irritable, entre estos análisis se encuentran los siguientes:

  • Pruebas de intolerancia a la lactosa.Si la persona no produce lactasa, podría tener problemas parecidos a los provocados por el síndrome del intestino irritable, como los gases, la diarrea y el dolor abdominal. La lactasa se trata de una enzima necesaria para que el cuerpo pueda digerir el azúcar que se encuentra en los productos lácteos.
  • Endoscopia superior.Esta prueba consiste en introducir un tubo largo y flexible por la garganta hasta llegar al interior del tubo que comunica la boca con el estómago, es decir, esófago, cabe destacar que el tubo tiene una cámara al final, para inspeccionar el tubo digestivo superior, y de esta forma se puede obtener una muestra para realizar una biopsia del intestino delgado y del líquido, para buscar si existe algún crecimiento excesivo de bacterias.
  • Prueba del alimento. Esta prueba sirve para detectar el crecimiento excesivo de bacterias en el intestino delgado. El aumento excesivo de bacterias se presenta mayormente en las personas que han pasado por una cirugía intestinal, que sufren de diabetes o de alguna otra enfermedad que provoque que la digestión sea más lenta.
  • Análisis de heces. Las heces se pueden examinar en busca de paracitos y bacterias, o si se encuentra presente un líquido digestivo que es producido por el hígado, es decir, el ácido biliar, porque esto es posible si la persona presenta diarrea crónica.

Tratamiento del síndrome del intestino irritable

El tratamiento del síndrome del intestino irritable busca aliviar los síntomas del paciente, con el objetivo de que pueda llevar una vida lo más normal que sea posible, aunque generalmente, los síntomas cuando son leves, se suelen controlar manejando el estrés, haciendo cambios en la dieta y en el estilo de vida, en estos casos, el paciente puede seguir los siguientes consejos:

  • Comer alimentos con un alto contenido de fibra.
  • Beber mucho líquido.
  • Evitar los alimentos que puedan desencadenar los síntomas.
  • Dormir lo suficiente.
  • Hacer ejercicio con regularidad.

Es probable que el médico les recomiende a los pacientes eliminar algunos alimentos de su dieta diaria, ya que, es posible que puedan provocar que los síntomas empeoren, estos alimentos que probablemente deban eliminar los pacientes son los siguientes:

  • Alimentos con gluten. Una serie de investigaciones, han indicado que algunas personas afectadas por el síndrome del intestino irritable han logrado mejorar los síntomas de la diarrea después de suspender el consumo de gluten, tales como la cebada, el trigo y el centeno.
  • Alimentos que provoquen muchos gases.Si el paciente presenta gases o hinchazón, los médicos recomiendan evitar productos como las bebidas alcohólicas y las carbonatadas, además de la cafeína, las frutas crudas y algunos vegetales, tales como la coliflor, el brócoli y el repollo.
  • Oligosacáridos fermentables, disacáridos y monosacáridos y polioles.Como algunas personas son sensibles a determinados tipos de hidratos de carbono, tales como la lactosa, la fructosa, entre otros, los cuales son denominados como FODMAP (oligosacáridos fermentables, disacáridos y monosacáridos y polioles).

Los FODMAP se pueden encontrar en algunos vegetales, frutas, granos y productos lácteos. Se ha logrado determinar que, si el paciente lleva una dieta estricta baja en FODMAP, entonces, posible aliviar los síntomas del síndrome del intestino irritable.

Los pacientes afectados por el síndrome del intestino irritable, pueden consultar con un dietista para que los ayude con los cambios en su dieta.

En los casos en los que los pacientes presentan síntomas moderados o graves, el médico suele recomendar terapia, especialmente si el estrés provoca que los síntomas se agraven. Además, teniendo en cuenta los síntomas, es posible que el médico recomiende el consumo de uno o más de los siguientes medicamentos:

  • Suplementos de fibra. Recurrir a suplementos de fibra con líquidos, puede ser de gran ayuda para controlar el estreñimiento.
  • Laxantes. En los casos en los que la fibra no logra mejorar los síntomas, es probable que el médico recomiendo hidróxido de magnesio oral, mejor conocida como leche de magnesia.
  • Medicamentos antidiarreicos. Algunos de estos medicamentos son de venta libre y pueden ser de mucha ayuda para controlar la diarrea, aunque, en algunos casos, el médico tratante puede recetarle al paciente un aglutinante de ácidos biliares, pero, debe tener cuidado con este tipo de medicamentos, porque pueden provocar hinchazón.
  • Antidepresivos tricíclicos.Si el paciente presenta depresión, le pueden recetar este tipo de medicamentos, porque sirve para inhibir la actividad neuronal que se encarga de controlas los intestinos, con el objetivo de ayudar a reducir el dolor.

Se debe tener cuidado con los efectos secundarios de estos medicamentos, porque incluyen somnolencia, mareos, visión borrosa, sequedad de boca y mareos. Aunque estos efectos se pueden intentar reducir si se consumen a la hora de dormir.

  • Anticolinérgicos. Este tipo de medicamentos puede ayudar a aliviar los espasmos intestinales que son dolorosos, y en algunos casos, se pueden recetar para personas que presentan diarrea. Aunque por lo general estos medicamentos son seguros, existe la posibilidad de que causen visión borrosa, sequedad de boca e incluso, estreñimiento.
  • Analgésicos. sirve para aliviar el dolor intenso o la hinchazón.
  • Antidepresivos inhibidores selectivos para la recaptación de serotonina.Estos medicamentos se recomiendan a los pacientes que presentan depresión, dolor y estreñimiento.

Existen algunos medicamentos específicos que sirve para tratar el síndrome del intestino irritable, aparentemente, estos medicamentos han sido aprobados por algunos especialistas, y son los siguientes:

  • Alosetrón (Lotronex). Este medicamento fue creado para relajar el colon y volver más lentos el movimiento de los desechos a través de la parte inferior del intestino. El Alosetrón solo se recomienda en casos graves de síndrome del intestino irritable, especialmente en mujeres que no han logrado mejorar con otros tratamientos, cabe destacar que utilizar este medicamento en hombres no está aprobado.
  • Eluxadolina (Viberzi).Este medicamento es bueno para aliviar la diarrea, porque puede reducir las contracciones musculares, la secreción de líquido por parte del intestino, y el aumento del tono muscular que se presenta en el recto. Se debe tener cuidado con este medicamento, porque entre sus efectos secundarios se encuentra el dolor abdominal, el estreñimiento leve y las náuseas, además, lo han relacionado con la pancreatitis.
  • Lubiprostona (Amitiza).Este medicamento tiene la capacidad de aumentar la secreción de líquido en el intestino delgado, con el objetivo de ayuda a evacuar las heces. Solo se encuentra aprobado en mujeres que presentan casos de síndrome del intestino irritable con estreñimiento, además, lo suelen recetar cuando las mujeres no respondieron bien a otros tratamientos y tienen un caso grave.
  • Rifaximina (Xifaxan). Este es un antibiótico que sirve para reducir el crecimiento excesivo de las bacterias, y también es bueno para aliviar la diarrea.
  • Linaclotida (Linzess).Este medicamento también sirve para aumentar la secreción de líquido en el intestino delgado para ayudar al paciente a evacuar las heces. Los efectos secundarios de este medicamento incluyen diarrea, sin embargo, si se consume entre 30 y 60 minutos antes de cada comida, puede ayudar a evitar ese efecto secundario.

Si el síndrome del intestino irritable no es tratado de forma adecuada, el paciente puede tener una mala calidad de vida y no solo eso, también sufrir de trastornos en el estado de ánimo.

En la actualidad se están estudiando nuevos tratamientos para este síndrome, por supuesto, todavía quedan muchos detalles que arreglar, pero, no cabe duda de que los investigadores están buscando nuevas formas de ayudar a los pacientes que pasan por esta complicada enfermedad.

Es importante mencionar que, en los casos graves de este síndrome, es posible que los síntomas reduzcan la capacidad de los pacientes para viajar, asistir a eventos sociales e incluso para trabajar, pero, con el tratamiento apropiado, esto se puede evitar.

Adicionalmente, si el síndrome del intestino irritable llegara a causar algún daño permanente en los intestinos, es posible que provoque que aparezca una enfermedad grave como el cáncer. Como ya se ha mencionado, es fundamental que los pacientes reciban un tratamiento adecuado, para evitar cualquier complicación o problema mayor.

Referencias:

  1. Síndrome del intestino irritable. Wikipedia. Consultado en noviembre de 2018.
  2. Síndrome del intestino irritable. MedLinePlus. Consultado en noviembre de 2018.
  3. Síndrome del intestino irritable. MayoClinic. Consultado en noviembre de 2018.
  4. Síndrome del intestino irritable. NIDDK. Consultado en noviembre de 2018.

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