Síndrome de furia

Síndrome de furia
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Introducción

Cuando las personas desean tener una mascota, la mayoría piensan que lo mejor es tener un perro, porque son considerados como el mejor amigo del hombre, y se pueden entrenar bien, por supuesto, tanto los perros como cualquiera otra mascota se deben cuidar con mucho cuidado y mucha responsabilidad, porque como las personas, los animales se pueden enfermedad, y en el caso específico de los perros, un problema que pueden sufrir es el síndrome de furia.

Aunque, se debe tener en cuenta que no todas las razas de perros pueden sufrir el síndrome de furia, aparentemente, se trata de un problema que suele afectar a los cocker spaniel inglés, por supuesto, no quiere decir que no pueda afectar a otras razas.

Para nadie es un secreto que cuando un perro entra en la vida de una persona, bien sea como cachorro o ya adulto, cambia su vida por completo, hasta el punto en el que crean una conexión tan fuerte que incluso el perro puede sentir lo mismo que siente su dueño, y lo mismo pasa con el dueño, además, al ver a su perro pasar por un problema como el síndrome de furia, esto puede llegar a afectarlo mucho.

Si es dueño de un perro, especialmente de un cocker spaniel inglés, no le vendrá nada mal conocer todo lo posible sobre el síndrome de furia. Aunque, antes de ampliar la información sobre este síndrome, no está demás conocer un poco más sobre los cocker spaniel inglés, porque son una raza muy particular de perros, y al ser los principales afectados por este síndrome, la información no está demás.

Se debe comenzar mencionando que el cocker spaniel inglés se trata de una raza de perro que tiene su origen en Gales, y se desarrolló con el objetivo de perseguir a las gallinetas que se encontraban en sus escondites ubicados en los arbustos, estos perros son considerados como fuertes, equilibrados y atléticos.

Se debe mencionar que el síndrome de furia se encuentra relacionado con un problema de comportamiento por parte del perro afectado, por esta razón, es importante mencionar algunos estudios muy interesantes relacionados con el temperamento delcocker spaniel inglés.

Algunos estudios, han propuestos que existe un tipo de relación o conexión entre el color del pelaje del cocker spaniel inglés y su temperamento. Al parecer esta relación se puede deber a la melanina, que el pigmento de color, el cual, es bioquímicamente parecido a las sustancias químicas que sirven como transmisores en el cerebro.

Se conoce un estudio realizado en la Universidad de Cambridge, en dicho estudio, se tomaron como muestra más de 1.000 hogares en toda Gran Bretaña que tenían como mascota un cocker spaniel inglés, el resultado de este estudio fue que los cocker spaniel inglés que tenían un color sólido, eran más propensos a tener un comportamiento agresivo en 12 de 13 situaciones.

Los cockers spaniel inglés que tenían el pelaje rojo/dorado, mostraron tener un comportamiento mucho más agresivo al de todos los demás cuando se encontraban en situaciones relacionados con extraños y miembro de la familia, ese mismo comportamiento agresivo aparecía cuando eran disciplinados, en algunos casos no existía ninguna razón aparente.

Además del estudio de la Universidad de Cambridge ya mencionado, también se conoce otro estudio, pero en esta ocasión, lo llevaron a cabo unos investigadores de origen español en la Universidad Autónoma de Barcelona, en este estudio, se logró observar una clara relación entre el cocker spaniel inglés dorado y el comportamiento agresivo, y en el caso del sexo, los machos eran más propensos a tener un comportamiento agresivo.

En el estudio realizado en la Universidad Autónoma de Barcelona, se descubrió que los niveles de serotonina, es decir, de la sustancia cerebral encargada de controlar e/o inhibir los impulsos agresivos y los comportamientos antisociales, era más bajos en los cocker spaniel inglés que en otras razas de perros.

Además, descubrieron que el cocker spaniel inglés tenía un nivel mucho más alto de agresión contra los extraños, e incluso contra sus propietarios, en comparación con las otras razas de perros.

Después de mencionar un poco de información general sobre los Cocker spaniel inglés, incluyendo los estudios interesantes sobre el comportamientos de estos perros, se puede comenzar a ampliar la información sobre el síndrome de furia.

Qué es el síndrome de furia

Aunque ya se ha mencionado que el síndrome de furia se trata de problema que afecta a los perros, especialmente a los cocker spaniel inglés, y que se encuentra relacionado con un problema de comportamiento por parte del perro afectado, es importante mencionar una definición un poco más completa sobre este síndrome, para que se pueda entender mejor de lo que se trata realmente.

Cuando se habla del síndrome de furia, se está haciendo referencia a un problema que, se trata de un problema de comportamiento bastante grave, aunque espoco frecuente, el cual, básicamente estimula al perro afectado a morder a la persona que tenga cerca, cabe mencionar que este síndrome también es conocido como: síndrome de agresión repentina, distimia o síndrome del cocker rojo.

El síndrome de furia es considerado como un problema neurológico, el cual, como bien ya se mencionó, suele afectar con mayor frecuencia a perros de la raza cocker spaniel inglés, sin embargo, no es exclusivo de esta raza, porque se han encontrado casos de síndrome de furia en perros de las siguientes razas:

  • Bouvier de Berna.
  • Bull Terrier.
  • Chesapeake Bay Retriever.
  • Cocker Americano.
  • Gold Retriever.
  • Montaña de los Pirineos.
  • Pastor Alemán.
  • San Bernardo.

Los perros que sufren el síndrome de furia pueden mostrar un comportamiento completamente normal, sin embargo, pueden ponerse repentinamente muy agresivos, hasta el punto de atacar y morder a la persona que tenga más cercana, y esto ocurre sin ninguna advertencia previa, ocurre de la nada sin que el dueño pueda notar ninguna señal.

Por lo general, los perros antes de atacar toman una posición específica, muestran los colmillos, comienzan a gruñirle a la persona que quieren atacar o levantan las orejas, como una señal que indica lo que está a punto de suceder, por supuesto, estas no son las únicas señales que puede mostrar un perro antes de atacar, pero, son las más conocidas, sin embargo, nada de esto ocurre cuando el perro está afectado por el síndrome de furia.

Puede llegar un momento en el que perro se encuentre dormido y de la nada se levante y muerda a la persona que se encuentre más cercana a él, así de repentinos pueden ser estos ataques, y no importa quién sea la persona, porque puede ser incluso alguno de sus dueños.

Después del ataque, el perro tendrá un comportamiento inusual, como si se encontrara muy confundido y perdido, ni siquiera suelen responden a ninguna clase de estímulos expertos, como los son los golpes o los gritos, además, se pueden observar sus pupilas dilatas, estos detalles son muy importante tenerlos en cuenta a la hora de describirle a algún experto la situación del perro.

Aunque el perro se encuentre sumamente entrenado, bien sea por su dueño o por algún experto, los ataques provocados por el síndrome de furia no se pueden prevenir, ya que se trata de un problema que el perro no controla para nada, también se debe tener en cuenta que, como todavía no se ha logrado determinar cómo las condicionales ambientales afectan a los perros con síndrome de furia, no se pueden tomar estas condiciones como un factor para prevenir los ataques.

No se conocen muchos estudios específicos relacionados con el síndrome de furia, sin embargo, muchos expertos lo describen como un tipo de epilepsia, la cual, afecta las partes del cerebro que están relacionadas con las emociones.

Como no se tenía claro que estos ataques repentinos eran provocados por una enfermedad, sino que, muchos dueños de perros de raza cocker spaniel inglés confundían estos ataques como un simple problema de comportamiento, entonces toman la decisión de sacrificar a esos perros, y lamentablemente, se conoce que muchos perros de la raza cocker spaniel inglés fueron sacrificados injustamente, por la falta de conocimiento de las personas.

El diagnóstico de este síndrome es mucho más complicado de lo que muchos se puedan imaginar, e incluso, se conoce que suele ser diagnosticado de forma incorrecta, es decir, los veterinarios le atribuyen los ataques a alguna otra forma de agresión, porque la verdad es que los síntomas se pueden confundir.

Además, en ese mismo sentido del diagnóstico incorrecto, muchos suelen dar por hecho, con mucha frecuencia, que cualquier signo de agresividad que muestre un cocker spaniel inglés, ya es prueba suficiente de que tiene el síndrome de furia, cuando probablemente no se trate de este síndrome, por esta razón se debe tener mucho cuidado, porque este es un problema que puede ser mal diagnosticado con mucha regularidad.

Ya ha quedado claro que el cocker spaniel inglés no es la única raza de perros que puede sufrir este síndrome, aunque, si se debe considerar que según las estadísticas, es más común que los perros de esa raza manifiesten la enfermedad.

Sin embargo, se debe tener en cuenta un dato muy importante, las estadísticas relacionadas con este síndrome no son tan confiables, porque muchos sueños de perros no suelen notificar estos accidente, ya que, solo piensan que se trata de un perro agresivo y ya, lo que lleva a los dueños a tomar la decisión de sacrificar a los perros para solucionar el problema, sin pensar ni siquiera por un momento, que a lo mejor el perro tenga alguna enfermedad que provoque ese comportamiento.

Aunque se debe considerar que, como el valor científico de la conducta de los perros no es realmente mucho, las enfermedades relacionadas con el comportamiento de los perros son poco estudiadas, por esta razón, no resulta para nada extraño que existan tantas personas desinformadas alrededor de todo el mundo.

Es importante mencionar que no existe una edad específica a la cual puede aparecer la enfermedad, es decir, el síndrome de furia se puede manifestar en perros de todas las edades, y no solo eso, también en perros que se encuentren en cualquier circunstancia, además, aunque no se cuente con una cifra exacta de la prevalencia de la enfermedad, se debe recordar que por fortuna, se trata de un síndrome extremadamente poco común,

Síntomas del síndrome de furia

En el caso de los síntomas de este síndrome, por supuesto que se debe comenzar mencionando que, el principal síntoma de los perros afectados por este síndrome es el mal comportamiento que muestran al ponerse agresivos, aunque, no debe olvidar que estos estados agresivos son repentinos, porque los perros antes de atacar muestran un comportamiento normal.

Por lo general, este ataque repentino no dura más de 10 minutos, y mientras sucede, se puede observar que el perro tiene la mirada perdida y no reacciona ante ningún estímulo externo, una vez el ataque termina, el perro solo muestra signos de cansancio y se puede observar que muestra una actitud como deprimida y de arrepentimiento por lo sucedido, en algunos casos, después el ataque el perro puede desmayarse.

Cabe destacar que los ataques pueden llegar a ser peligrosos, en algunos casos, las victimas pueden llegar a necesitar atención médica después de un ataque, ya que, puede sufrir de una herida superficial.

A pesar de que repentinamente tiene un comportamiento agresivo, los perros afectados por el síndrome de furia, tienen un estado físico general saludable.

No puede olvidar que si el perro muestra alguna señal antes de atacar, como cualquiera de las antes mencionados, quiere decir que ese perro no se encuentra afectado por el síndrome de furia.

En esos casos, si se puede tratar simplemente de un comportamiento agresivo, el cual, se puede resolver a través de entrenamiento.

Causas del síndrome de furia

Desafortunadamente, todavía no se ha logrado encontrar la causa exacta de la aparición del síndrome de furia, más allá de todas las teorías que se pueden estar manejando, todavía no se ha logrado establecer nada en concreto, por supuesto, en el caso de los cocker spaniel inglés, los estudios realizados a la relación del color de su pelaje con su comportamiento, pueden ser de gran ayuda para identificar la causa de este síndrome.

Entre las diferentes teorías que se manejan, sobre la causa del síndrome de furia, se pueden mencionar las siguientes:

  • Una forma de epilepsia.
  • Una forma canina de esquizofrenia.
  • Disfunción de la tiroides.
  • Niveles bajos de serotonina en el cerebro.

Aunque estas no son las únicas teorías que se manejan, para algunos expertos, el síndrome de furia se puede tratar de una forma de agresión que se encuentre relacionado con la dominancia, que no se trata de ninguna condición separada.

Otra posible causa de este síndrome es genética, porque algunos genetistas y conductistas creen puede estar involucrado algún componente genético en la aparición de esta enfermedad, aunque no existen los estudios suficientes que puedan probar está teoría.

Tratamiento del síndrome de furia

El síndrome de furia autentico es extremadamente infrecuente, como bien ya se ha ido mencionado, por esta razón, se debe tener mucho cuidado a la hora de tomar la decisión de aplicar algún tratamiento al perro afectado, para esto, es necesario consultar con un veterinario, para que este analice el caso, y decida si el perro debe ser remetido con un conductista, para que este determine si está sufriendo el síndrome de furia, o si tiene algún otro problema de agresividad.

No debe olvidar que los malos diagnósticos son muy probables en estos casos, es decir, a la hora de ir con un conductista, debe asegurarse que este realmente tenga experiencia, por lo general, lo mejor es recurrir a un miembro de algún organismo profesional.

En caso de que se determine que el perro tiene el síndrome de furia, el tratamiento se debe adaptar al caso específico del perro a tratar, aunque, se ha logrado demostrar que los medicamentos antiepilépticos y anticonvulsionantes han sido de mucha ayuda para lidiar con este síndrome, un ejemplo de este tipo de medicamentos es el fenobarbital.

Adicionalmente, los ansiolíticos como el diazepam, también ha sido muy efectivos para tratar el síndrome de furia. Aunque, es importante aclarar que todavía no se ha logrado establecer ningún tratamiento específico para tratar este síndrome.

Referencias:

  1. Síndrome de furia. Wikipedia. Consultado en julio de 2018.
  2. Trastorno explosivo intermitente. MayoClinic. Consultado en julio de 2018.

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