Síndrome del emperador

Síndrome del emperador
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Introducción

Los tiempos han cambiado de una forma muy drástica, debido a la gran cantidad de cambios importantes en la sociedad, y también por los diferentes avances tecnológicos, y estos mismos cambios, han llevado a que la crianza de los hijos sea un poco más complicada, porque los niños en la actualidad pueden llegar a tener mucho más poder del que deberían, lo que ha llevado a que existan trastornos de conducta como el síndrome del emperador.

Antes de comenzar a ampliar la información sobre el síndrome del emperador, es importante hablar sobre la crianza de los hijos, porque es un tema muy importante y necesario para entender todo lo relacionado con este problemático síndrome, y sin duda, se trata de un síndrome que deben conocer.

Como bien deben saber los padres y los futuros padres, lo más importante a la hora de criar a sus hijos, es poder brindarle el mayor apoyo posible en todos los sentidos, en su actividad emocional, en su actividad física, en su desarrollo social y por supuesto, en su desarrollo intelectual, desde la infancia hasta que lleguen a la adultez y sean capaces de tomar el control de sus vidas.

Por supuesto, es un hecho que no existe una fórmula exacta y perfecta para criar a los hijos, además, todos los padres tienen derecho a decidir cómo criar a sus hijos, pero, algunos ni se molestan en intentar poner en práctica un poco de lo antes mencionado a la hora de criar a sus hijos, y en lugar de poner el bienestar de sus hijos, no les ponen atención y piensan de forma egoísta, esta actitud afecta directamente la personalidad del niño.

Los padres despreocupados le dejan todo el trabajo a los educadores, cuando es necesario un trabajo en conjunto de ambas partes, para hacer todo lo posible para que el niño aprenda todo lo necesario para enfrentarse a la vida con la mejor actitud posible.

Enseñarles a los hijos valores como la honestidad, la humildad, la gratitud, la responsabilidad, la sensibilidad, la prudencia y por supuesto, el respeto, es fundamental.

En la actualidad, la cantidad de niños y adolescente maleducados es abrumadora, y no se le puede echar la culpa a nadie en específico de este fenómeno, porque a veces los padres no son los únicos culpables, influyen muchos otros factores, y esta misma mala educación los lleva a retar y desafiar a sus padres, hasta pueden llegar a burlarse de ellos, o de cualquier otra figura de autoridad.

La situación en general es muy delicada, y no se puede seguir tomando a la ligera, es tiempo de tomar medidas, porque esos niños son el futuro del mundo, y lo primero que deben hacer las personas es informarse, por esta razón es tan importante conocer todo lo que se pueda sobre el síndrome del emperador, y al tener presente todo lo antes mencionado, se puede comenzar a ampliar la información de este síndrome.

Qué es el síndrome del emperador

Se debe comenzar hablando de lo qué es el síndrome del emperador, porque solo se ha mencionado que se trata de un trastorno de conducta, y que se encuentra relacionado con la crianza de los hijos, pero, se debe mencionar un concepto un poco más completo, que explique de lo que se trata este problemático síndrome.

Cuando se habla del síndrome del emperador, también conocido como el síndrome del niño tirano o del niño rey, se está haciendo referencia a un fenómeno en el que los niños acaban dominando por completo a sus padres, e incluso, en casos extremos de este síndrome, pueden llegar a maltratarlos.

En el contexto profesional, a este síndrome se le conoce como trastorno de oposición desafiante (TOD).

Los niños considerados como emperadores, se convierten en los amos de su núcleo familiar, y someten a los demás miembros de la familiar, porque todos deben cumplir sus caprichos y sus exigencias, y para conseguir lo que quieren, son capaces de amenazar, de gritar e incluso, pueden llegar a agredir tanto física como mentalmente a sus padres o tutores.

Los expertos consideran que el nivel de madurez en el ámbito de la empatía de estos niños se encuentra subdesarrollado, recordando que la empatía es la capacidad de una persona de ponerse en el lugar de otra, aparentemente, esta es la razón por la cual no son capaces de experimentar algunos sentimiento como la culpa, la compasión, el perdón o el amor.

El tipo de violencia que empleando estos niños es muy peligrosa, porque aprenden a controlar psicológicamente a sus padres, por esta razón, los padres no dudar en obedecer y cumplir sus exigencias, por más ridículas que sean.

Lo más preocupante de toda la situación, o más bien, lo que más llama la atención de los especialistas, es que entre más fuerte sea la actitud tirana de los niños hacia los padres, mayor es el esfuerzo por parte de ellos para complacerlos, estos adultos se encuentran desbordados ante las exigencias de sus hijos, y pueden llegar al punto de sentirse culpables si no logran satisfacer los deseos del niño.

La mayoría de los casos se dan en adolescentes, el perfil general es persona del sexo masculino entre 12 y 17 años de edad, hijo único, de clase media alta, y no suelen tener antecedentes delictivos, pero, se conocen casos de niños más pequeños que se convierten en verdaderos dictadores en su hogar, y lamentablemente, si la situación no se controla, existe la posibilidad de que la familia de alguna forma se desintegre.

Estos emperadores, a pesar de no ser mayores de edades, se consideran los jefes de la familia, y los demás miembros también los considerados como los jefes, además, a pesar de no ser delincuentes comunes, pueden robar, amenazar, golpear y agredir psicológicamente.

En la actualidad, este peligroso fenómeno de maltrato por parte de los hijos a sus padres, desafortunadamente se ha vuelto muy común en la sociedad.

No se tiene un perfil exacto de las familias que tiene un niño o joven con síndrome del emperador, pero, muchos expertos piensan que la mayoría de los casos se dan en familias mono-parentales, es decir, cuando el niño tiene un solo padre.

En muchos casos, el niño comienza a desarrollar las características del síndrome del emperador, cuando su madre consigue una nueva pareja, ya que, las madres suelen ser las principales víctimas de los niños emperadores, y según los pocos estudios que se han realizado a este fenómeno, en alrededor del 87% de los casos la madre es la víctima, y estas mujeres reciben principalmente agresiones físicas, aunque también suelen recibir agresiones verbales.

Es importante mencionar que, los pocos estudios realizados a este síndrome, también han determinado que en el 13.8% de los casos, los niños realizaron la intimidación utilizando un cuchillo o un arma parecida.

Características de los niños con síndrome del emperador

Identificar a los niños emperadores no es tan complicado, porque poseen unas características bastante evidentes, y por supuesto, es fundamental conocer cuáles son las características de los niños con síndrome del emperador.

Por esta razón, las características de los niños con síndrome del emperador son las siguientes:

  • Sentido exagerado de lo que les corresponde. Los niños no piden, exigen, y esperan que las personas a su alrededor le proporcionen todo lo que exigen, además, pueden llegar al extremo de no sentirse satisfechos con nada.
  • Baja tolerancia a la incomodidad. Especialmente en los casos en los que la incomodidad es causada por el aburrimiento, la frustración, el desengaño, y/o la negación de algo que hayan pedido. Por lo general, la incomodidad la expresan haciendo rabietas, insultado, teniendo ataques de ira, e incluso, pueden usar la violencia.
  • Presentan escasos recursos para solucionar problemas. También tiene problemas para afrontar experiencias negativas.
  • Están muy centrados en sí mismos. Los niños emperadores creen firmemente que son el centro del mundo, es decir, tienen niveles muy altos de egocentrismo.
  • Buscan justificaciones para sus conductas y culpan a los demás de lo que hacen. Además, esperan que las otras personas les solucionen todos sus problemas.
  • No tienen empatía. Se podría decir que no pueden ver como su conducta afecta a las otras personas, pero, la realidad es que no quieren verlo.
  • Sus exigencias no tienen límites. Al obtener lo que quieren, comienzan a mostrar una actitud de insatisfacción, y siguen pidiendo más cosas.
  • No sienten culpa o remordimiento por su conducta.
  • Discuten las normas y/o los castigos con sus padres. Para los niños emperadores, sus padres siempre son personas malas e injustas, y al mantener este comportamiento, los padres comienzan a sentir culpa y ceden ante la actitud del niño, además, otorgan más privilegios.
  • Demandan atención. En este caso, no solo exigen la atención de sus padres, también de todo su entorno, y entre más atención se les otorgue, más atención exigirán.
  • No responden bien a las estructuras sociales ni a las figuras de autoridad. Por esta razón, tienen problemas para adaptarse a cualquier situación extra familiar, especialmente cuando se encuentran en la escuela.
  • Tienen baja autoestima. Esta baja autoestima la cubren con su conducta dictatorial, pero, se sienten constantemente tristes, enojados, y/o ansiosos.

La mayoría de las personas, culpan a los padres por las diferentes conductas negativas que tienen los hijos, porque probablemente son sobre protectores y demasiado permisivos, pero, no se le puede echar la culpa solo a los padres, porque como bien se mencionó al principio que han ocurrido cambios importantes en la sociedad, y estos cambios, también influye en la conducta de los niños.

Los niños en la actualidad, viven en una sociedad individualista, consumista y donde el éxito rápido y fácil por encima de todo es bien recompensando.

También es probable que exista algún tipo de predisposición genética, que pueda explicar porque dentro de un núcleo familiar, y en las mismas condiciones, tan solo un miembro desarrolle el síndrome del emperador.

Diagnóstico del síndrome del emperador

Diagnosticar este trastorno de forma temprana, como cualquier otro trastorno es fundamental para tomar las medidas que sean necesarias para intentar resolver el problema tan pronto como sea posible, y por supuesto, evitar cualquier posible complicación en el futuro.

Con el objetivo de realizar un diagnóstico temprano, es importante conocer bien todas las características antes mencionadas, porque al identificar dichas características, la persona puede comenzar a buscar ayuda profesional, pero además, también se pueden mencionar algunas señales, que pueden alertar a los padres de que se están enfrentando a un niño emperador o, que en un futuro cercano se pueden comenzar a enfrentar a uno.

Estas señales que deben tener en cuenta son las siguientes:

  • Estar atentos a los niños que comienzan a imponer de forma sistemática su voluntad o bien, que tienen constantes rabietas en lugares públicos.
  • Fijarse si el niño siempre se sale con la suya en todas las situaciones, porque, esto puede significar que el niño está provocando que la familia gire en torno a él. Si se les deja hacer lo que quieren, terminando cayendo en una peligrosa red de chantaje emocional.

Es evidente que todos los niños pueden tener rabietas, pero, lo importante es no dejar que los niños se salgan con la suya, porque los padres deben mostrar autoridad, por supuesto, sin violencia. Los especialistas suelen recomendar que, después del primer año de edad, se comiencen a marcar límites.

Causas del síndrome del emperador

Es fundamental que a la hora de criar un niño, los padres ejerzan su función de forma apropiada, sin ser permisivos en exceso, ni tampoco sobre protectores como ya se mencionó, los padres que toman esa actitud piensan que es lo mejor porque sus hijos no sufrirán, y esto es un grave error, porque terminaran generándole muchos caprichos a los hijos, y estarían preparando el terreno para que el niño se conviertan en un niño emperador.

Claro que para muchos expertos, la permisividad y la sobreprotección, no son suficientes factores para explicar la aparición de este fenómeno.

Un padre excesivamente permisivo, crea un hijo caprichoso e irresponsable, sin embargo, no crea hijo violento, aunque, la permisividad también puede provocar que el niño se vuelva vago, que se junte con malas compañías y hasta incluso, lo puede llevar a cometer delitos.

Según algunos expertos especialistas en el tema, la combinación del abandono de las funciones familiares, la sobreprotección, la escasez de tiempo para compartir con los hijos, la ausencia de autoridad, la permisividad y, especialmente la falta de elementos afectivos, pueden provocar que el síndrome del emperador se manifieste en uno de los hijos.

Otro de los factores que puede influir en la aparición del síndrome del emperador es la discrepancia educativa entre los padres, y esto es una situación más común de lo que mucho pueden pensar en los núcleos familiares del mundo, pero, es sumamente importante que, a pesar de las diferencias, los padres necesitan unificar sus personalidades y criterios, además, mantener una actitud firme, para evitar que exista problemas a la hora de imponer normas.

Se debe considerar que la estructura de las familias ha cambiado mucho en los últimos años, porque se han comenzado a ver muchos divorcios, nuevas parejas frecuentes por parte de los padres separados, y la cantidad de hijos únicos es mayor, además, las personas tienen a sus hijos a una edad tardía o bien, deciden adoptarlos.

Estos cambios en la estructura de las familias, lleva a los padres a considerar a su hijo como un bien precioso, pero, de una forma muy exagerada, lo que a su vez los lleva a querer complacer todos sus deseos, evitan que sufra en cualquiera de los sentidos y no los disciplinan.

Al crecer en alguno de los entornos antes mencionados, generalmente, cuando los niños llegan a los 4 años de edad, ya son capaces de verbalizar su enojo, mientras que a los 5 años de edad son capaces de controlarse, pero, cuando se trata de un niño emperador, siempre intentaran imponer su voluntad de una forma agresiva, y llegan al punto de convertir el día a día de la familia en toda una tortura.

Cuando llegan a los 6 años, los niños emperadores se muestran impulsivos, tienen actitudes vengativas, son insensibles, se sienten con mucho poder, no tienen empatía y mienten con mucha facilidad, y en este punto, el padre debe saber que estas son actitudes tiránicas, es decir, características del síndrome del emperador, al llegar a los 11 años de edad las características serán mucho peores, y a los 15 años de edad ya es muy difícil arreglar las cosas.

Desafortunadamente, muchos padres se rinden con facilidad para tener un poco de paz, por lo que, el niño comienza a sentirse el rey absoluto de su hogar, y cuando la agresividad se mantiene, hasta llegar a la etapa de la adolescencia, los problemas serán mucho mayores, porque serán mucho más descontrolados y mucho más violentos.

A medida que vaya pasando el tiempo, el problema se irá agrandando cada vez más y más, hasta llegar a un punto en el que familia sienta que ya la situación es incontrolable e insostenible, y llegados a este punto, es fundamental actuar con sentido común, y lo más importante, sin usar la violencia, porque la violencia genera más violencia.

La mayoría de los padres con un hijo emperador se hacen las misma preguntas, ¿qué he hecho mal?, ¿en qué he fallado?, pero, teniendo esas preguntas en cuenta, en este punto se puede concluir que, innumerables causas genéticas, familiares y ambientales pueden contribuir a que un niño desarrollo este síndrome.

Tratamiento del síndrome del emperador

El tratamiento de esta enfermedad es sumamente importante para el bienestar de la familia en general, porque a largo plazo, el niño emperador no es el único afectado, todo su entorno también sufre mucho.

Es importante comenzar este punto mencionando que, es normal que los padres sientan frustración, porque educar no es una tarea sencilla, pero, cuando no existe ninguna reacción por parte de los padres para intentar buscar una solución, en ese momento los problemas serán cada vez más grandes, y por supuesto, ese sentimiento de frustración también crecerá de forma exponencial.

Se puede notar cuando un padre no tiene la fuerza para buscarle a su hijo afectado por este síndrome el tratamiento que necesita, porque comienzan a excusar absolutamente todo lo que hace y no hace su hijo, simplemente no son capaces establecer reglas ni límites.

Pero, si el padre aparte de darse cuenta que su hijo es un niño emperador, tiene la fuerza y la voluntad para intentar solucionar ese gran problema, ya es un paso importante para el bienestar de la familia.

En los casos de los niños emperadores, estos se deben someter a un tratamiento psico-educativo, y a la hora de realizar dicho tratamiento, toda la familia juega un papel importante, ya que, necesitan colaborar en todo el proceso, además, no debe olvidar que necesita recurrir a la ayuda de verdaderos profesionales en el tema, para que el tratamiento pueda tener éxito.

El tratamiento psico-educativo consiste en una serie de intervenciones psicológicas, entre las cuales, también se incluye el apoyo emocional, la resolución de problemas, entre otras técnica.

Adicionalmente, los padres también tomar en cuenta algunos consejos para poner en práctica en su hogar, con el objetivo de complementar el tratamiento, por supuesto, muchas de estos conejos, es probable que el encargado de llevar el tratamiento, le indiquen alguno de los consejos que a continuación se le mencionaran:

  • Establecer reglas claras en el hogar, y por supuesto, explicar las razones de todas y cada una de las reglas.
  • Tener coherencia, es decir, el padre y la madre necesitan tener la misma opinión respecto a un mismo problema, deben ponerse de acuerdo.
  • Mantenerse firmes con respecto a las decisiones tanto de la madre como del padre, el trabajo en equipo por parte de los padres es fundamental.
  • Todo castigo que se imponga debe cumplirse, debe recordar que existen castigos negativos y positivos.
  • Supervisar, pero sin sobre exagerar, las actividades de los hijos.
  • Mientras sea posible, lo mejor es gratificar en vez de castigar. Además, si el niño realiza alguna actividad de forma adecuada, el refuerzo positivo es necesario, por supuesto, este refuerzo no tiene porqué ser algo material.
  • Si el niño es caprichoso, los padres deben hacer todo lo posible por intentar mejor la relación con ellos, esto se puede hacer de diferentes formas.
  • Teniendo en cuenta la edad de los niños, los padres les deben ir dando responsabilidades acorde a la edad que tengan, tales como poner la mesa y recogerla, hacer la cama, lavar los platos y sacar la basura, sin importar si es varón o hembra.

Si los padres desean educar niños inteligentes, sanos y fuertes emocionalmente, es completamente necesario poner límites muy claros desde los primeros años de vida del niño.

Es importante que los niños puedan experimentar de todo un poco, incluyendo la frustración, de esta forma, podrán ir entendiendo que la vida necesita esfuerzo, y que el mundo necesita que tengan respeto hacia los demás, además, cuando los niños no experimentar frustración, se puede decir que presentan cierta debilidad, lo que puede provocar que tengan problemas para afrontar situaciones y problemas en el futuro.

Referencias:

  1. Síndrome del emperador. Wikipedia. Consultado en junio de 2018.

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