Síndrome de Bálint

Introducción

Existen varias enfermedades que afectan el sistema visual de los ojos, algunas pueden ser muy leves, causándole solo incomodidad a las personas, mientras otras, puede llegar a provocar la pérdida total de la visión, un ejemplo de este tipo de enfermedades es el síndrome de Bálint, una enfermedad que puede provocarle muchos problemas en la vida cotidiana de la persona que la padezca.

El sistema visual de las personas, es considerado como uno de los sistemas sensoriales más valiosos, además de ser uno de lo más desarrollados que poseen los humanos.

La función principal del sistema visual, es la de permitirle a las personas detectar la presencia de todos los elementos que forman parte del entorno, y no solo eso, también permite identificar su forma, sus proporciones y su posición en el espacio.

Teniendo tan importante función, es normal que, si este sistema sufre algún daño, la vida de la persona se vea afectada de forma considerable, los problemas que se pueden presentar en este sistema, pueden ser provocados por daños que ocurran en el mismo sistema o, en las áreas cerebrales que se encargan de que funcione.

Qué es el síndrome de Bálint

Al conocer la importancia del sistema visual, ya debe tener más o menos una idea de lo problemático que puede ser el síndrome de Bálint, por lo tanto, lo primero que debe conocer sobre él, sin duda, es su definición, para que sepa en realidad de que se trata.

Cuando se menciona el síndrome de Bálint, se hace referencia a una enfermedad provocada por algunas lesiones cerebrales, caracterizada por afectar el control del sistema visual, a través de una serie de alteraciones, las cuales además, no permiten el uso adaptativo que posee este sistema.

Algunas de estas alteraciones, que se pueden presentar, son: ataxia óptica, apraxia oculomotora, problemas perceptivos, entre otras.

Todas las alteraciones, que se presentan en este síndrome, pueden afectar la vida cotidiana de la persona, porque está perdiendo funcionalidades importantes para realizar sus actividades.

La primera vez que se mencionó esta enfermedad fue en 1909 en artículo escrito por el neurólogo Rudolph Bálint, nacido en Budapest en el año 1874. En dicho artículo, se hablaba del caso de un paciente con síntomas no conocidos, específicamente, el sujeto presento una serie de desvanecimientos, los cuales provocaron que su visión había cambiado.

Aunque, no podía describir de que forma el sentía que su visión había cambiado, pero, decía que ya no podía ni leer, ni escribir, ni tampoco dibujar.

El sujeto estuvo hospitalizado por 4 años, durante este tiempo, le suministraron un tratamiento que no dio ningún resultado, porque nunca presento ninguna mejora, después fue llevado a la clínica Bálint, en esta clínica se hizo lo que se pudo, y fue atendido hasta que finalmente murió.

Cuando realizaron la autopsia, se pudo observar que el sujeto presentaba algunas lesiones en el cerebro. Rudolph Bálint, realizo la hazaña de descubrir 3 enfermedades, las cuales, se encontraban relacionadas con lesiones parietales.

Estas enfermedades fueron la ataxia óptica, la parálisis psíquica de la mirada, y la tercera fue un trastorno general de la atención visual.

Al aparecer esas 3 enfermedades, en un mismo paciente, entonces se dice que, la persona, está presentando el síndrome de Bálint.

Síntomas del síndrome de Bálint

Previamente, se mencionaron las características de esta enfermedad, al conocerlas, ya debe tener, al menos una idea, de cuáles son los síntomas que se pueden presentar con este síndrome.

El principal síntoma de esta enfermedad, es la ataxia óptica, este provoca la incapacidad de adaptar los movimientos de las manos a la visión de los objetos, básicamente, la persona es incapaz de coordinar de forma correcta, la información visual y el movimiento de las manos.

Por lo tanto, los pacientes con ataxia óptica, no pueden realizar ninguna tarea que requiera el uso de esta coordinación, ni siquiera porque su percepción visual y, su sistema motor, se encuentren funcionando como les corresponde por separado.

El segundo síntoma, que se presenta con esta enfermedad, es la apraxia oculomotora, este síntoma en particular, le impide a la persona modificar el foco de atención visual, ya que, ha perdido de forma parcial o total, el control voluntario de la función ocular.

Las personas con apraxia oculomotora, mantiene la mirada fija en un solo punto, lo que hace complicado o más bien, imposible, cambiarla, aunque se presente alguna estimulación en algún otro punto del campo visual de la persona, no podrá cambiar la mirada a otro punto, en algunos casos, también se presentan movimientos erráticos.

El tercer síntoma es simultanagnosia, al presentar este síntoma, la persona pierde la capacidad de más de un objeto al mismo tiempo, sin que los otros objetos del campo visual desaparezcan.

La persona con simultanagnosia, tiene muchos problemas para captar estimulaciones visuales muy complejas, es decir, estimulaciones que, probablemente, no pueda entender.

Además, la simultanagnosia, puede provocar que, la persona afectada, presente un grado elevado de desorientación en el espacio, esto quiere decir que, tiene una apreciación incorrecta del movimiento, orientación, o posición, en los 3 planos conocidos del espacio.

Aparte de los síntomas ya mencionados, las personas con este síndrome, también es frecuente que presenten alteraciones relacionadas con los problemas perceptivos, tales como: la agnosia visual.

Estas alteraciones, provocan que la persona no tenga la capacidad de identificar o entender lo que está viendo, esto puede llevar a la persona a sufrir de prosopagnosia, es decir, que pierda la capacidad para reconocer caras.

No se puede dejar de menciona que, existe la posibilidad de que, las personas con este síndrome, puedan llegar a presentar trastorno general de atención visual, esto significa que, la atención visual de la persona, se encuentra dirigida exclusivamente a la parte derecha del espacio.

Como puede notar, todos los síntomas de esta enfermedad, pueden causar bastantes complicaciones a la persona, por lo tanto, no debe dudar en asistir a un médico especialista lo más pronto posible, si comienza a notar la aparición de alguno de estos síntomas.

Por lo general, un oftalmólogo suele ser una buena recomendación, pero, como este síndrome se encuentra relacionado con lesiones cerebrales, también es recomendable la visita a un neurólogo, lo importante es que le puedan hacer un diagnóstico temprano, para poder tomar las medidas que sean necesarias.

El médico que lo trate, al observar los síntomas, tomara la decisión de cuales exámenes se debe realizar, para con los resultados, realizar el respectivo diagnóstico, claro, debe tener en cuenta que, no necesariamente se trate del síndrome de Bálint, pero, si presenta los 3 síntomas principales de la enfermedad, la posibilidad es alta.

Lo mejor es no dejar que el tiempo pase, y a penas notar algún problema, consultar con el médico, porque, una cantidad importante de personas, acostumbran a dejar pasar los malestares, esperando a que se quiten solos, o tomando pastilla que consideran lo van ayudar, es importante aclarar que, por lo general, no es recomendable que las personas se automediquen.

Al tomar acciones por su cuenta, puede crear un problema mucho mayor al que ya tenía.

Causa del síndrome de Bálint

La misma definición de este síndrome, indica la causa de que aparezca, es decir, la presencia de lesiones cerebrales, específicamente, estas lesiones afectan ambos lóbulos parietales, especialmente en las zonas que se encuentran en contacto con el hueso occipital.

Entre esas zonas, que se ven especialmente afectadas, se encuentra la circunvolución angular, la cual, al verse afectada, puede provocar que ocurran alteraciones cognitivas, así como desorientación y problemas de asociación entre el lenguaje y la imagen.

No se puede hablar de que existe una causa específica, para que se presenten lesiones cerebrales, porque existen múltiples causas para que aparezcan, algunas pueden aparecer por accidentes cerebrovasculares, o tal vez por traumatismo craneo-encefálicos, entre otras causas, las cuales, afectan las zonas antes mencionadas.

Algunos casos de esta enfermedad, han sido provocados por enfermedades neuro-degenerativas, como la demencia, además, se han reportado casos donde, este síndrome, ha aparecido como una consecuencia relacionada con las complicaciones derivadas del VIH.

Debe tener en cuenta los aspectos que a continuación se le mencionaran, para detectar cuando puede estar presentando una lesión cerebral.

  • Problemas para hablar.
  • Pupilar dilatas.
  • Debilidad en las extremidades, incluso puede sentirlas entumecidas.
  • Dolor de cabeza constante, que cada vez se pone peor, y no desaparece.
  • Nauseas constante, y vómito.
  • Problemas para despertar del sueño.

Es importante tener en cuenta estos aspectos, porque, como ya se le dijo, la principal causa conocida de este síndrome, son las lesiones cerebrales, es decir, si sufre alguna lesión cerebral, debe considerar la posibilidad de que sufra el síndrome de Bálint, por supuesto, es solo una posibilidad.

Alteraciones funcionales en los pacientes con síndrome de Bálint

Como ya se le ha ido mencionando, este síndrome puede alterar de una forma considerable la vida de las personas que la padecen, comenzando porque no podrá continuar con su vida como lo venía haciendo, porque comenzara a tener problemas para coordinar la visión y la motricidad, además, no podrá percibir todo lo que les rodea correctamente.

Algunas actividades sencillas, como vestirse o comer, comienzan a ser muy difíciles, y no solo estas actividades, sino, cualquier actividad donde sea necesario que la persona utilice su habilidad motora y su visión, son difíciles de realizar por si solos.

En la mayoría de los casos, escribir y leer se convierte en una tarea imposible, así como conducir o manejar cualquier tipo de maquinaria muy delicada.

Todo lo antes mencionado, provoca que la persona ya no pueda ser independiente, porque necesita la ayuda de otra persona, para realizar hasta la actividad más sencilla de su vida cotidiana.

Al principio, esa situación puede ser muy incómoda, porque resulta ser un cambio muy grande para la vida de la persona, además, si por algunas circunstancias, debe depender de una persona que no es su total confianza, la situación es mucho más incómoda, tanto para la persona que sufre la enfermedad, como para la que se encargara de ayudarla.

Además de los problemas antes mencionados, en algunos casos, las personas con esta enfermedad pueden tener problemas para comunicarse, causados por la dificultad de asociar conceptos, con las imágenes que les correspondan, y esto puede hacer que, la situación de la persona, sea mucho más complicada.

Es importante mencionar que, este síndrome aparece de golpe, es decir, de forma repentina, por esta razón, la persona puede sufrir problemas psicológicos, haciendo posible que experimente ansiedad y angustia, y en algunos casos, las personas pueden sufrir depresión.

El apoyo de las personas cercanas es fundamental, para que la persona pueda lidiar con todo esta situación.

Tratamiento del síndrome de Bálint

Como el síndrome de Bálint, aparece después de la una grave lesión cerebral, el tratamiento para esta enfermedad, consiste en intentar recuperar las funciones que se han perdido después de haber sufrido la lesión, esto se intenta con sesiones de rehabilitación.

La mayoría de los casos, de esta enfermedad, se buscan en usar la terapia ocupacional como enfoque principal, esta terapia se puede llevar a cabo usando los métodos tradicionales, o bien aplicando las nuevas tecnologías, todo depende del caso, y de la misma recomendación del médico tratante.

La terapia tendrá como objetivo, disminuir, en la medida de lo posible, las dificultades que presentan los pacientes, así como también, potenciar sus habilidades, para que pueda lidiar con la situación.

En los casos donde la persona presenta problemas psicológicos, el paciente necesita recibir, tanto asesoramiento, como tratamiento psicológico, porque estos problemas pueden traer consecuencias terribles.

Aunque no es fácil, la rehabilitación puede tener resultados positivos, y lograr cierto nivel de recuperación en el paciente, todo dependerá de la lesión que provoco la aparición de la enfermedad, así como también, la cantidad de neuronas que se encuentran dañadas o aisladas.

Para que la rehabilitación pueda tener algún resultado positivo, también se debe tener en cuenta las estrategias que se van a llevar a cabo, porque el médico tratante debe aplicar estrategias adecuadas, que permitan recuperar, o al menos compensar, las funciones típicas de las áreas que se encuentran lesionadas.

Lamentablemente, el paciente no puede esperar una recuperación milagrosa, ni tampoco recuperar todas las funciones perdidas, especialmente, en los casos en los que, las lesiones son muy graves, aunque no deben perder la esperanza, es muy importante mantener una buena actitud durante la rehabilitación.

Referencias |

  1. Síndrome de Bálint. Wikipedia. Consultado en marzo de 2018.
  2. Balint syndrome. NCBI. Consultado en marzo de 2018.

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